En un retablo lateral de la Catedral de Quilmes se venera la imagen del Cura de Ars que ilustra esta entrada. La fotografiamos en mayo de 2024.
En un retablo lateral de la Catedral de Quilmes se venera la imagen del Cura de Ars que ilustra esta entrada. La fotografiamos en mayo de 2024.
Hoy se proclama en la misa el siguiente fragmento del Evangelio según San Mateo (14, 13-21)
Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie. Cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, sanó a los enfermos.
Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: «Este es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos».
Pero Jesús les dijo: «No es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos».
Ellos respondieron: «Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados».
«Tráiganmelos aquí», les dijo.
Y después de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud.
Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.
Se trata de uno de los relatos de la multiplicación de los panes (significativamente presente en los cuatro evangelios), magistralmente representada en la porteña iglesia San Jorge del Patriarcado Ortodoxo de Antioquía.
En esta Memoria de San Ignacio de Loyola (Solemnidad en la Compañía de Jesús) transcribimos la Antífona de Entrada y la Colecta de su Misa propia.
Las fotografías son del magnífico retablo mayor de la iglesia de la Compañía en Córdoba, donde, entre otras imágenes, aparece (en la parte de abajo, a la izquierda) la de San Ignacio (que se aprecia mejor en la última foto).
Antífona de Entrada
Cfr. Flp 2, 10-11
Que al nombre de Jesús toda rodilla se doble,
en el cielo, en la tierra, en los abismos,
y que toda lengua proclame
que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Oración Colecta
Dios nuestro,
que suscitaste en tu Iglesia a San Ignacio de Loyola
para extender la mayor gloria de tu nombre,
concédenos que, luchando en la tierra,
con su auxilio y a imitación suya,
merezcamos ser coronados, con él, en el cielo.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.
Celebramos hoy por primera vez en este blog la Memoria de San Siméon Estilita, en el día en que aparece registrado en el Martirologio Romano. Sin embargo, en las iglesias del oriente, tanto católicas como separadas de Roma (como vemos en el cartel al pie de la imagen, que se venera en la iglesia ortodoxa de San Jorge), se lo conmemora el 1° de septiembre, en coincidencia con el Año Nuevo eclesiástico
Dice el Martirologio: «Cerca de Antioquía, en Siria, San Simeón, monje, que durante muchos años vivió sobre una columna, por lo que recibió el sobrenombre de “Estilita”, y cuya vida y trato con todos fueron admirables (459)».
De la liturgia ortodoxa tomamos estos breves y bellos himnos a San Simeón:
Troparion - Tono 1
Fuiste un pilar de paciencia,
habiendo imitado a los antepasados, oh Venerable:
Job en el sufrimiento y José en las tentaciones.
Viviste como los incorpóreos mientras aún estabas en la carne,
oh Simeón, nuestro Padre.
Ruega a Cristo Dios que nuestras almas se salven.
Kontakion - Tono 2
Buscabas las alturas, aunque no te separabas de las cosas de abajo;
tu columna fue un carro de fuego para ti.
De esta manera te convertiste en un verdadero compañero
de la hueste angélica;
y junto con ellos, oh Santo, oras sin cesar a Cristo Dios por todos nosotros.
En el llamado "Templo Escondido" anexo a la iglesia Santa Felicitas pueden verse varios vitrales, algunos de ellos deteriorados por el paso del tiempo, como el que veremos hoy.
Antífona de entrada Cf. Mt 4, 18.21
Caminando Jesús a orillas del mar de Galilea,
vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan,
que reparaban sus redes, y los llamó.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno,
que consagraste las primicias de la predicación apostólica
con el martirio del apóstol Santiago,
fortalece a tu Iglesia con el testimonio de su sangre
y protégela siempre con su intercesión.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.
Haciendo nuestra la invocación del vitral, decimos: Santiago el Mayor, ruega por nosotros.
Canonizada en el 1391 por el Papa Bonifacio IX, Santa Brígida es patrona de Suecia y fue declarada Copatrona de Europa por San Juan Pablo II en 1999 junto con Santa Catalina de Siena y Santa Teresa Benedicta de la Cruz.
Dijo Benedicto XVI en la catequesis de la audiencia general del 27 de octubre de 2010:
«La santidad de Brígida (...) hace de ella una figura eminente en la historia de Europa. Proveniente de Escandinavia, Santa Brígida testimonia que el cristianismo ha impregnado profundamente la vida de todos los pueblos de este continente. Al declararla copatrona de Europa, el Papa Juan Pablo II deseó que Santa Brígida —que vivió en el siglo XIV, cuando la cristiandad occidental todavía no estaba herida por la división— interceda eficazmente ante Dios para obtener la gracia tan esperada de la unidad plena de todos los cristianos. Por esta misma intención, tan importante para nosotros, y para que Europa sepa alimentarse siempre de sus raíces cristianas, queremos rezar, queridos hermanos y hermanas, invocando la poderosa intercesión de Santa Brígida de Suecia, discípula fiel de Dios, Copatrona de Europa».
Una imagen de Santa Brígida se venera en la Catedral de Zárate-Campana. Tomamos la foto en el verano de 2020.