31 de agosto de 2018

31 de agosto: San Ramón Nonato


31 de agosto: «En Cardona, de Cataluña, San Ramón Nonato, que fue uno de los primeros compañeros de San Pedro Nolasco en la Orden de Nuestra Señora de la Merced, y es tradición que, por el nombre de Cristo, sufrió mucho para la redención de los cautivos» (Martirologio Romano).

"Es tradición": el Martirologio reconoce implícitamente que la vida de San Ramón está envuelta en el misterio a causa de la falta de documentos fidedignos.  Tampoco son muy dignas de crédito las fuentes mercedarias que se refieren a la fundación y primeros años de la orden. 

Los pocos datos que poseemos acerca de Ramón indican que nació en Cataluña a comienzos del siglo XIII y recibió el sobrenombre de non-nato (nonato, no nacido) porque su madre murió en el parto antes de que el niño viese la luz. 

Ingresó más tarde en la Orden de los Mercedarios, que acababa de fundarse. La tradición señala que San Pedro Nolasco, el fundador, recibió la profesión de Ramón en la ciudad de Barcelona.

Luego fue «redentor o rescatador de cautivos» en el norte de África: en esas funciones debió padecer los muchos sufrimientos que señala el Martirologio, y compartió la prisión, el maltrato y los terribles padecimientos de los cristianos cautivos  de los musulmanes.

A su vuelta a España, hacia 1239, fue nombrado cardenal por Gregorio IX, si bien él, en su estilo de vida, permaneció indiferente a ese honor. El Papa lo llamó a Roma, pero a poco de emprender el viaje, a unos diez kilómetros de Barcelona, lo sorprendió una violenta fiebre que lo llevó a la tumba cuando contaba apenas 36 años, el 31 de agosto de 1240.

En el siglo XVII fue confirmado su culto. 

Es patrono de las parturientas, debido a las circunstancias de su nacimiento.

En Buenos Aires hay un santuario dedicado a San Ramón Nonato, ubicado en Cervantes 1150. Allí fuimos en enero,  para rezar por el hijo en camino de una pareja de amigos, y de paso obtuvimos las fotos que ilustran esta entrada. 

La imagen porta los atributos iconográficos habituales de San Ramón: una palma con tres coronas ⎼que indican «castidad, elocuente predicación y martirio (este último incruento pues aunque padeció muchísimo no murió de muerte violenta)»⎼ ¹ y una custodia, pues era muy devoto del Santísimo Sacramento. Lleva vestiduras cardenalicias y el escudo mercedario.


Concluimos con la oración que se puede ver en un vitral junto a la imagen:


¹ Fuente

28 de agosto de 2018

28 de agosto: San Agustín



En la Memoria litúrgica de San Agustín, contemplamos esta bella imagen que se exhibe en la iglesia del Santísimo Redentor. El santo Obispo de Hipona está representado con las insignias episcopales y en su mano izquierda hay una hoja que dice "Roma locuta est causa finita est".


Esa frase (o más bien la idea que la frase expresa sintéticamente) fue usada por San Agustín en un sermón del año 417, aludiendo a que el Sumo Pontífice había dado su respuesta respecto del pelagianismo, y por lo tanto la cuestión estaba cerrada.  En efecto, el Papa Inocencio I había condenado esa herejía rotundamente. En su sermón CXXXI, el Doctor de la Gracia, aludiendo a los pelagianos, dijo:
...¿Por qué son enemigos de la gracia de Cristo? ¿Por qué presumís de vosotros? ¿Por qué sois desagradecidos? En efecto, ¿por qué razón vino Cristo? ¿Acaso no existía ya la naturaleza? ¿No existía, acaso, la naturaleza que, a fuerza de tanto alabarla, os engañáis? ¿No existía la ley aquí? Mas el Apóstol dice: Si la justificación se obtiene por la ley, Cristo murió en vano. Lo que dice el Apóstol de la ley, se lo decimos nosotros a estos de la naturaleza: «Si la justificación se obtiene por la naturaleza, Cristo murió en vano».
...Pues, ignorando la justicia de Dios y queriendo establecer la suya propia, no se han sometido a la justicia de Dios. Hermanos míos, compadeceos de ellos conmigo. Dondequiera que los halléis, no los ocultéis; no se dé en vosotros una misericordia mal entendida; recalco lo dicho: dondequiera que los halléis, no los ocultéis. Refutad a los que se oponen a la gracia, y a los obstinados traédmelos a mí. Porque a propósito de esta cuestión ya se han enviado a la Sede Apostólica las actas de dos concilios; de allí han llegado también los rescriptos. El asunto está concluido; ¡ojalá concluya de una vez el error! Así, pues, los amonestamos para que tomen conciencia, los enseñamos para que estén instruidos; oremos para que cambien.
"A propósito de esta cuestión ya se han enviado a la Sede Apostólica las actas de dos concilios; de allí han llegado también los rescriptos. El asunto está concluido":  la frase de Agustín se sintetizó en la expresión que se hizo popular: "Roma locuta, causa finita".


24 de agosto de 2018

24 de agosto: Fiesta de San Bartolomé

Volvemos a la iglesia armenia apostólica dedicada a San Gregorio Iluminador, esta vez para honrar a San Bartolomé en el día que la Liturgia latina celebra su fiesta. San Bartolomé está muy presente en ese templo, junto con San Tadeo, ya que la tradición señala que ambos apóstoles evangelizaron la actual Armenia. Son representados juntos en este hermoso vitral.


Casi nada sabemos con certeza acerca de Bartolomé: aunque su nombre es mencionado en las cuatro listas de los Doce, no vuelve a aparecer en el Nuevo Testamento, salvo que contemos la breve intervención de Natanael (Jn 1, 45-51) a quien suele identificarse con Bartolomé (de hecho, esa perícopa es el Evangelio de la misa de hoy). Todo lo demás acerca de este apóstol, incluyendo la célebre forma de su martirio (según la tradición fue desollado vivo) pertenece al ámbito de la leyenda y la piedad popular.


En la imagen que vemos, Bartolomé aparece con el tradicional instrumento de su martirio, y un libro en la otra mano. Respecto del libro, nos permitimos arriesgar una hipótesis: podría tratarse del Evangelio apócrifo atribuido a San Bartolomé; y la presencia de la Virgen en la portada podría deberse a que esa obra (que «no contiene en general errores dogmáticos» ¹) dedica varias páginas a la Madre de Dios.  Bartolomé tiene la iniciativa de preguntarle en nombre de todos los Apóstoles «cómo concibió al Señor y cómo pudo llevar en su seno y dar a luz al que no puede ser gestado»; la llama «llena de gracia» y «Tabernáculo del Altísimo», y en una ferviente súplica dirigida al Señor, lo invoca diciendo: «Jesucristo, lucero inextinguible, creador de la luz eterna, tú ... has dado la gracia universal a todos los que te aman y ... nos has otorgado por medio de la Virgen María el fulgor perenne de tu presencia en este mundo».

Oración colecta

Padre, fortalece en nosotros la fe
por la cual el apóstol San Bartolomé
se unió profundamente a tu Hijo,
y concédenos, por sus ruegos,
que tu Iglesia sea sacramento de salvación para todos los pueblos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.



¹ Aurelio Santos Otero, "Los Evangelios Apócrifos", 10a. ed. (BAC, Madrid, 1999)

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22 de agosto de 2018

22 de agosto: María Reina

Una hermosa imagen de María, sentada en un trono con su Hijo y coronada como Reina, rodeada de una corte de santos y santas, se venera detrás de un cristal en la capilla del Santo Cristo, junto a la iglesia de San Benito.


En uno de los laterales del mismo conjunto se ve a Cristo coronando a su Madre:




Creemos oportuno acompañar estas hermosas imágenes, en la fiesta de María Reina, con algunos fragmentos de la encíclica Ad Caeli Reginam del Venerable Pío XII, emitida el 11 de octubre de 1954. En ese documento, el Papa instituyó la fiesta de hoy, en honor de María Reina, fijándola para el 31 de mayo; los cambios posconciliares del calendario movieron la celebración a la fecha actual,  en la Octava de la Asunción.
A la Reina del Cielo, ya desde los primeros siglos de la Iglesia católica, elevó el pueblo cristiano suplicantes oraciones e himnos de loa y piedad, así en sus tiempos de felicidad y alegría como en los de angustia y peligros; y nunca falló la esperanza en la Madre del Rey divino, Jesucristo, ni languideció aquella fe que nos enseña cómo la Virgen María, Madre de Dios, reina en todo el mundo con maternal corazón, al igual que está coronada con la gloria de la realeza en la bienaventuranza celestial.


María Santísima supera en dignidad a todas las criaturas, y (...), después de su Hijo, tiene la primacía sobre todas ellas. «Tú finalmente —canta San Sofronio— has superado en mucho a toda criatura... ¿Qué puede existir más sublime que tal alegría, oh Virgen Madre? ¿Qué puede existir más elevado que tal gracia, que Tú sola has recibido por voluntad divina?».  Alabanza, en la que aun va más allá San Germán: «Tu honrosa dignidad te coloca por encima de toda la creación: Tu excelencia te hace superior aun a los mismos ángeles». Y San Juan Damasceno llega a escribir esta expresión: «Infinita es la diferencia entre los siervos de Dios y su Madre».
Para ayudarnos a comprender la sublime dignidad que la Madre de Dios ha alcanzado por encima de las criaturas todas, hemos de pensar bien que la Santísima Virgen, ya desde el primer instante de su concepción, fue colmada por abundancia tal de gracias que superó a la gracia de todos los Santos.
Por ello —como escribió Nuestro Predecesor Pío IX, de f. m., en su Bula— «Dios inefable ha enriquecido a María con tan gran munificencia con la abundancia de sus dones celestiales, sacados del tesoro de la divinidad, muy por encima de los Ángeles y de todos los Santos, que Ella, completamente inmune de toda mancha de pecado, en toda su belleza y perfección, tuvo tal plenitud de inocencia y de santidad que no se puede pensar otra más grande fuera de Dios y que nadie, sino sólo Dios,  jamás llegará a comprender».

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21 de agosto de 2018

21 de agosto: Nuestra Señora de Knock


"La noche del 21 de agosto de 1879 fue la noche elegida por la Virgen para hacer su aparición en la iglesia San Juan Bautista de Knock, condado de Mayo en Irlanda. Quince personas  --hombres mujeres y niños--  de edades comprendidas entre 6 y 75 años, contemplaron la aparición durante dos horas bajo una lluvia torrencial, al tiempo que rezaban el Santo Rosario. Si bien ellos estaban mojados, el suelo permanecía seco. La Santísima Virgen María, vestida de blanco, con una hermosa rosa dorada sobre su frente y una corona resplandeciente sobre su cabeza, mostraba su primer milagro.Vino acompañada:  San José a su derecha y San Juan Evangelista a su izquierda. Detrás de ellos y sobre un altar se encontraban una cruz, el Cordero y 6 ángeles.


Su venida a este rincón de Irlanda golpeado por la pobreza y el hambre fue un símbolo de esperanza, consuelo y fortaleza en su desdicha para un lugar en donde el desempleo y la emigración eran moneda corriente. Desde que se tuvo conocimiento por primera vez de la aparición, los peregrinos han continuado viniendo al santuario y se han descrito cientos de curaciones entre enfermos e inválidos que realizaron este viaje de esperanza.





A escasas 6 semanas después de la aparición, el Arzobispo de Tuam Dr. John MacHale, estableció una Comisión de Investigación. Los 15 testigos fueron interrogados y la Comisión comunicó que el “testimonio” de todos, tomado en su conjunto, era fidedigno y satisfactorio.

Pasa el tiempo y en el año 1936, se establece otra comisión para interrogar nuevamente a los tres testigos que quedaban de la aparición. Mrs.Mary O’Connell (Mary Byrne), Patrick Byrne y John Curry. Le confirmaron sus declaraciones originales de 1879. Mrs. O’Connell prestó declaración bajo juramento en su lecho de muerte y al final de la misma añadió “Estoy completamente segura de todo lo que he dicho y hago esta declaración sabiendo que voy a ir ante mi Dios”.
El veredicto de esta comisión fue que la evidencia de los testigos era honrada y fidedigna, y con respecto a Mrs. O’Connell, se informó que ella había dejado “una impresión sumamente favorable en sus mentes”. 

Después de que la comisión diera su informe y de que las noticias se divulgasen a través de los medios de comunicación, miles y miles de personas se acercaron al Santuario de Knock con enfermos. Muchas curaciones extraordinarias fueron noticia en los periódicos de la época. Esa devoción, tanto del clero como de la gente, ha seguido durante todos estos años. Así, la fama de Knock se ha extendido más allá de las costas de Irlanda. En la actualidad atrae a más de un millón de peregrinos al año.


En 1979, año del centenario, el Papa Juan Pablo II vino como peregrino. La visita del Santo Padre confirmo la condición del Santuario de Knock como uno de los principales santuarios marianos del mundo. Durante su visita, el Santo Padre se reunió con los enfermos y minusválidos en la Basílica de Nuestra Señora Reina de Irlanda, donde habló y bendijo a unas 2500 personas".

La imagen de la Virgen de Knock se venera en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen; junto a ella está el cartel explicativo, que hemos transcripto en forma textual.

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18 de agosto de 2018

Sábado de la semana XIX durante el año

El Evangelio que se proclama en la misa de hoy, sábado de la decimonovena semana del tiempo ordinario, es el siguiente (Mt 19, 13-15):
Trajeron entonces a unos niños para que les impusiera las manos y orara sobre ellos. Los discípulos los reprendieron, pero Jesús les dijo: «Dejen a los niños, y no les impidan que vengan a mí, porque el Reino de los Cielos pertenece a los que son como ellos». Y después de haberles impuesto las manos, se fue de allí.
El pasaje  resulta bellamente ilustrado por este vitral de la Basílica de San Ponciano, en la ciudad de La Plata:


Tomé la foto en julio del año pasado.

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16 de agosto de 2018

16 de agosto: Traslado desde Edesa a Constantinopla de la imagen de Nuestro Señor Jesucristo, no hecha por manos humanas

La fecha de hoy corresponde a una celebración de la liturgia del Oriente cristiano. La citamos, en el título, según  el sitio web de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía en la Argentina. En el artículo "El año litúrgico", del padre Ligorio Lell osb, publicado en la Revista Litúrgica Argentina número 206-207 , de 1962, dedicado justamente a "Las liturgias orientales", su nombre cambia levemente: "En Edesa, Deposición de la imagen, no pintada por mano de hombre, de Nuestro Señor Jesucristo, es decir, el Santo Sudario".

Traemos a colación esta celebración litúrgica oriental a raíz de una imagen que se venera  en la iglesia armenia apostólica ubicada en Armenia y Niceto Vega de la ciudad de Buenos Aires.

Esa imagen hace referencia a una tradición legendaria que es recogida en diversas fuentes antiguas,  la que transcribimos siguiendo al libro "Los Evangelios Apócrifos", edición crítica bilingüe de Aurelio de Santos Otero (BAC, 1999).



El rey «Abgaro V Ukhámá (...), cuyo reinado se extendió primeramente desde el año 4. a.C. hasta el 7 p.C. (...) y luego desde el año 13 hasta el 50 p.C.», fue «soberano de la ciudad de Edesa (Siria), capital de la Osrhoena, situada al otro lado del río Éufrates».

Desde épocas muy remotas (mediados del siglo III) se forjó acerca de este rey y de su relación con Cristo una leyenda que puede resumirse así: «Encontrándose este monarca aquejado de una enfermedad incurable (algunos documentos afirman que era la lepra negra), escribió una carta a Jesús hacia el año 30-32 de la vida de éste y se la envió por medio de su correo Ananías (= Hannan del texto siríaco). En ella le rogaba viniera a curarle de su enfermedad y, al propio tiempo, le ofrecía acogida en su territorio, conociendo la animosidad que tenían contra él los judíos. Jesús le envió su contestación por medio del mencionado emisario, en que le hacía saber la imposibilidad de trasladarse a Edesa, por tener que dar cumplimiento a su misión divina, y a la vez le prometía que, una vez que subiera a los cielos, le enviaría un discípulo suyo para que le curase a él y predicara el Evangelio en su ciudad. Ananías entonces, que era pintor, aprovechó la ocasión para hacer un retrato de Jesús» y se volvió a su tierra con esa pintura.

Después de la ascensión de Cristo, uno de los 72 discípulos de Jesús, llamado Tadeo (o Addai), fue enviado a Edesa para cumplir la promesa del Señor.

Las dos principales fuentes son la Historia Eclesiástica de Eusebio, quien inserta en su obra el texto de ambas cartas, y la llamada Doctrina de Addai, que contiene también el texto de las cartas, en una versión más amplia que la de Eusebio. La Doctrina ofrece más detalles que el relato de Eusebio, y tiene algunas divergencias con relación a él. La carta de Abgaro a Cristo, por ejemplo,  está concebida en términos muy semejantes en ambas versiones, pero la respuesta de Cristo difiere bastante. Eusebio sugiere que Cristo la escribió de su puño y letra; en cambio, la Doctrina deja entrever que Jesús no escribió nada, sino que fue el emisario Hannan (= Ananías) quien se encargó de transmitir (quizás por escrito) la contestación oral de Jesús. Este documento incluye, además, lo referente al retrato que Hannan hizo de Jesús.

La repercusión que tuvieron estas supuestas cartas fue inmensa, pero a nosotros nos interesa ahora el tema del retrato de Jesús. Continúa diciendo el libro "Los Evangelios Apócrifos":

«El detalle contenido en la Doctrina de Addai acerca de la imagen de Jesús que Hannan llevó a Edesa, tuvo una calurosa acogida en el imperio de Bizancio. Aun hoy la liturgia bizantina celebra el 16 de agosto la fiesta de la «Traslación desde Edesa de la imagen de nuestro Señor Jesucristo, no hecha a mano» o del «Santo Sudario»».  El título "no hecha a mano" «responde a la piadosa creencia, originada en época posterior, de que, siendo refractario el lienzo a los colores que quería imprimir en él Hannan, el Señor enjugó con la tela su rostro, dejando en ella grabada su imagen. Posteriormente llegó a confundirse aún esta leyenda con la de la Verónica y se hizo de esta mujer, la hemorroisa, una princesa de Edesa».  

Como ocurre con toda leyenda, hay otros detalles contradictorios y confusos; entre ellos, el Tadeo que visita Edesa pasa a ser el apóstol de igual nombre (y este es el motivo de la presencia de este cuadro en una iglesia armenia, ya que a San Judas Tadeo se atribuye, con Bartolomé,  la primera predicación del Evangelio en Armenia).  Según otra versión, fue  San Judas quien le llevó el paño con el rostro de Jesús al rey y lo curó. El rey escuchó el anuncio del Evangelio que hizo San Judas, y se convirtió junto con muchos de sus súbditos. Tras establecer la Iglesia en Edesa, San Judas viajó por Armenia y otros lugares del Cercano Oriente predicando el Evangelio. 

En el sitio de la Iglesia Antioquena en la Argentina, al referirse a la fiesta de hoy, y después de hacer referencia a la supuesta carta enviada por Abgar al Salvador, se añade:  
«Junto a esta carta, envió a Palestina a Ananías, su propio retratista, y le encargó pintar un retrato del Divino Maestro.
Ananías llegó a Jerusalén y vió al Señor rodeado de gente. No podía acercarse a Él debido a la gran multitud de gente que escuchaba la predicación del Salvador. Entonces, se paró sobre una roca alta y trató de pintar el retrato del Señor Jesucristo desde lejos, pero este esfuerzo no tuvo éxito. El Salvador lo vió, lo llamó por su nombre y le dio una breve carta para Abgar en el que elogió la fe de este gobernante. También se comprometió a enviar a Su discípulo para que lo cure de su lepra y lo guíe hacia a la salvación.
Entonces el Señor pidió que le alcanzaran agua y un paño. Se lavó la cara, se secó con el paño, y Su Rostro Divino se imprimió sobre este. Ananías llevó la tela y la carta del Salvador a Edesa. Con reverencia, Abgar colocó el objeto sagrado sobre su cara y recibió una curación parcial. Sólo un pequeño rastro de la terrible aflicción permaneció hasta la llegada del discípulo prometido por el Señor. Fue San Tadeo, apóstol de los Setenta (21 de agosto), que predicó el Evangelio y bautizó a Abgar y a todo el pueblo de Edesa. Abgar colocó la Santa Servilleta en un marco de oro adornado con perlas, y lo colocó en un lugar destacado sobre la puerta de la ciudad. En la puerta de entrada por encima del ícono escribió las palabras: "¡Oh Cristo Dios, quien espera en Tí no será avergonzado!"».
Por mucho tiempo la sagrada imagen fue venerada en Edesa; más tarde un bisnieto de Abgar cayó en la idolatría, por lo que el ícono fue ocultado por el obispo del lugar. Así, por muchos años el retrato de Jesús cayó en el olvido. En 545, por inspiración de la Virgen, el ícono fue hallado nuevamente y salvó a la ciudad de un ataque persa. 
«En el año 630 los árabes se apoderaron de Edesa, pero esto no impidió la veneración de la Santa Servilleta, cuya fama ya se había extendido por todo el Oriente. En el año 944, el emperador Constantino Porfirogenitos (912-959) quiso trasladar el ícono a Constantinopla, y pagó un rescate al emir de la ciudad. Con gran veneración, el Icono del Salvador no hecho por manos humanas y la carta que le había escrito a Abgar, fueron llevados por el clero a Constantinopla. El 16 de agosto, el ícono del Salvador fue colocado en la Iglesia de la Santísima Virgen de Tharossa. Hay varias tradiciones sobre lo que pasó después con el ícono. (...)
Durante la época de la herejía iconoclasta, los que defendían la veneración de íconos, y derramaron su sangre por los sagrados íconos, cantaron el tropario del ícono no hecho por manos humanas. Como prueba de la validez de la veneración del ícono, el Papa Gregorio II (715-731) envió una carta al emperador bizantino, en la que destacó la curación del rey Abgar y la permanencia del ícono en Edesa como un hecho conocido (...)».

Resumiendo: la imagen que ilustra la entrada de hoy corresponde a la tradición apócrifa que relata que San Tadeo le llevó al rey Abgar el mandylion con la sagrada imagen del Salvador; la fiesta de hoy recuerda el traslado de ese icono "no hecho por manos humanas" a la ciudad de Constantinopla, el 16 de agosto de 944.

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14 de agosto de 2018

14 de agosto: Vigilia de la Solemnidad de la Asunción de María

Hoy, en la misa de la Vigilia de la Asunción, se proclama como Primera Lectura un fragmento del Primer Libro de las Crónicas (15, 3-4. 15-16; 16, 1-2), que relata el solemne traslado del Arca de la Alianza al lugar que se le había preparado. La perícopa dice:
David reunió en Jerusalén a todo Israel, para hacer subir el Arca del Señor al lugar que le había preparado. También reunió a los hijos de Aarón y a los levitas.
Los hijos de los levitas trasladaron el Arca de Dios, sosteniéndola sobre sus hombros con unas andas, como lo había ordenado Moisés según la palabra del Señor. David ordenó a los jefes de los levitas que organizaran a sus hermanos los cantores, con instrumentos musicales, arpas, cítaras y címbalos, para que los hicieran resonar alegremente. 
Luego introdujeron el Arca de Dios y la colocaron en medio de la Carpa que David había hecho levantar para ella, y ofrecieron delante de Dios holocaustos y sacrificios de comunión. 
Cuando David terminó de ofrecer los holocaustos y los sacrificios de comunión, bendijo al pueblo en nombre del Señor.
La alusión a María como «Arca de la Alianza» que es llevada a su lugar propio y definitivo se prolonga en el Salmo Responsorial, cuya antífona dice: «¡Levántate, Señor, entra en el lugar de tu Reposo, tú y tu Arca poderosa!».


En las estrofas del mismo salmo, el Arca y el Reposo en la Morada del Señor son mencionados nuevamente: «Sí, , oímos hablar del Arca en Efratá, y la encontramos en los campos de Jaar. ¡Entremos en su Morada, postrémonos ante el estrado de sus pies! (...) Porque el Señor eligió a Sión, y la deseó para que fuera su Morada. "Este es mi Reposo para siempre; aquí habitaré, porque lo he deseado"».

Mañana, en la Misa del Día, por otro lado, se proclama como Primera Lectura un célebre fragmento del Apocalipsis (11, 19a; 12, 1-6a. 10ab) que empieza diciendo:  «Se abrió el Templo de Dios que está en el cielo y quedó a la vista el Arca de la Alianza».



En la  "Redonda" de Belgrano aparece pintada el Arca de la Alianza ("Foederis Arca"). Esa misma invocación dirigimos a la Madre de Dios en las Letanías Lauretanas.

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10 de agosto de 2018

10 de agosto: Fiesta de San Lorenzo

La fotografía que ilustrará esta entrada no fue tomada con la intención de formar parte de este blog.  De hecho, fue tomada hace casi 20 años, con la tecnología disponible entonces.  Es una foto de papel de comienzos de 1999, escaneada en enero pasado.


Muestra, además del Crucifijo, parte del retablo mayor del antiguo y bello templo dedicado a San Lorenzo en la ciudad paraguaya de Altos. 

Podemos ver a continuación, ampliada a partir de la misma foto, la imagen del mártir San Lorenzo, cuya fiesta se celebra hoy:


Así lo elogia el Martirologio: «San Lorenzo, diácono y mártir, que fervientemente deseoso, como cuenta San León Magno, de compartir la suerte del papa Sixto II en su martirio, al recibir del tirano la orden de entregar los tesoros de la Iglesia, él, festivamente, le presentó a los pobres en cuyo sustento y abrigo había gastado abundante dinero. Tres días más tarde, por la fe de Cristo venció el suplicio del fuego, y el instrumento de su martirio se convirtió en distintivo de su triunfo. Su cuerpo fue enterrado en Roma, en el cementerio de Campo Verano, conocido desde entonces por su nombre».  

El «instrumento de su martirio» y «distintivo de su triunfo» es la parrilla en que fue sometido a una muerte cruel. Como dice San Agustín en el Oficio de Lecturas de hoy:  San Lorenzo, como diácono de la Iglesia de Roma, «en ella administró la sangre sagrada de Cristo; en ella, también, derramó su propia sangre por el nombre de Cristo. El apóstol San Juan expuso claramente el significado de la Cena del Señor, con aquellas palabras: Como Cristo dio su vida por nosotros, también nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos. Así lo entendió San Lorenzo; así lo entendió y así lo practicó; lo mismo que había tomado de la mesa del Señor, eso mismo preparó. Amó a Cristo durante su vida, lo imitó en su muerte».

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7 de agosto de 2018

7 de agosto: San Cayetano

Para honrar a San Cayetano de Thiene en el día de su memoria litúrgica, visitamos hoy el templo que le está consagrado en el barrio de Liniers, meta de miles de peregrinos que llegan hasta allí para pedir o para agradecer por pan y trabajo.


San Cayetano «...en Nápoles, en la región de Campania, se entregó a pías obras de caridad, especialmente en favor de los enfermos incurables, promovió asociaciones para la formación religiosa de los laicos e instituyó los Clérigos Regulares para la renovación de la Iglesia, recomendando a sus discípulos el deber de observar la primitiva forma de vida apostólica».

Nació en 1480. Estudió derecho en Padua y, después de recibida la ordenación sacerdotal, instituyó en Roma la sociedad de Clérigos Regulares o Teatinos, con el fin de promover el apostolado y la renovación espiritual del clero. Esta sociedad se propagó luego por el territorio de Venecia y el reino de Nápoles. San Cayetano se distinguió por su asiduidad en la oración y por la práctica de la caridad para con el prójimo. Murió en Nápoles el año 1547 el 7 de agosto de 1547. Fue canonizado en 1671 por Clemente X. 

Oración Colecta:

Dios nuestro, que concediste a San Cayetano, presbítero,
la gracia de imitar la forma de vida de los apóstoles,
concédenos, por su ejemplo e intercesión,
confiar siempre en ti y buscar incesantemente tu Reino.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios, por los siglos de los siglos.

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1 de agosto de 2018

1 de agosto: San Alfonso María de Ligorio

Nuevamente, como el año pasado, nos ocuparemos de la figura de San Alfonso María de Ligorio, «obispo y doctor de la Iglesia, que refulgió por su celo por las almas y por sus escritos, su palabra y su ejemplo. A fin de promover la vida cristiana en el pueblo, trabajó infatigablemente predicando y escribiendo, especialmente sobre teología moral, disciplina en la que es considerado maestro, y tras muchos obstáculos, fundó la Congregación del Santísimo Redentor, para evangelizar a la gente falta de formación. Elegido obispo de Sant'Agata dei Goti, se entregó de modo excepcional a este ministerio, que tuvo que dejar quince años después aquejado por graves enfermedades, y pasó el resto de su vida en Nocera dei Pagani, en Campania, entre grandes sacrificios y dificultades» (Martirologio Romano).


Una hermosa imagen de San Alfonso María se venera en la iglesia parroquial que lleva su nombre en Parque Chas.


El santo es representado con ornamentos episcopales, y a su alrededor se lee "Esto Pater nostrum solatium".


Esa expresión parece ser una adaptación de la que se lee en la última estrofa del hermoso himno Salve máter misericórdiæ, que transcribimos íntegro a continuación en latín y en castellano:


Estribillo

Salve máter misericórdiæ,
Máter Déi, et máter véniæ,
Máter spéi, et máter grátiæ,
máter pléna sanctæ lætítiæ.
O María!

1
Sálve, décus humáni géneris,
Sálve Vírgo dígnior céteris,
Quæ vírgines ómnes transgréderis,
et áltius sédes in súperis,
O María!

2
Sálve félix Vírgo puérpera:
Nam qui sédet in Pátris déxtera,
Caélum régens, térram et aéthera,
Intrá túa se cláusit víscera,
O María!

3
Te creávit Páter ingénitus,
Adamávit te Unigénitus,
Fecundávit te sánctus Spíritus,
Tu és fácta tóta divínitus,
O María!

4
Te creávit Déus mirábilem,
Te respéxit ancíllam húmilem,
Te quæsívit spónsam amábilem,
Tíbi múmquam fécit consímilem,
O María!

5
Te beátam laudáre cúpiunt
Omnes jústi, sed non suffíciunt;
Múltas láudes de te concípiunt,
Sed in íllis prórsus defíciunt,
O Mária!

6
Esto, Máter, nóstrum solátium;
Nóstrum ésto, tu Vírgo, gáudium;
Et nos tándem post hoc exsílium,
Laétos júnge chóris cæléstium,
O Mária!


TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL

Estribillo

Salve, María, Madre de misericordia, Madre de Dios y Madre del perdón,
Madre de la esperanza y Madre de la gracia, Madre llena de santa alegría.
¡Oh María!

Salve, María, honor del género humano; salve, Virgen más digna que nadie,
que sobrepasas a todos y estás en lo más alto del cielo.
¡Oh María!

2
Salve, María, dichosa Virgen Madre, pues se encerró en tu seno
el que reside a la derecha del Padre y gobierna el cielo, la tierra y los aires.
¡Oh María!

3
El Padre no engendrado te ha creado, el Unigénito te ha preservado, 
el Espíritu Santo te ha fecundado, Tú eres toda de Dios.
¡Oh María!

4
Dios te creó admirablemente y te exaltó como servidora humilde;
quiso esposarse contigo por tu consentimiento fiel
¡Oh María!

5
Eres digna de toda alabanza. Entre todos los santos Tú eres excelsa.
Todos te veneran y te exaltan por los portentos que se dieron en Ti.
¡Oh María!

6
Que seas Tú,  Madre, nuestro consuelo; que seas nuestra alegría y nuestro gozo;
y después de este destierro, que cantemos contigo en el coro celestial
¡Oh María!

Conocida es la devoción de San Alfonso María de Ligorio y de los redentoristas por la Virgen del Perpetuo Socorro, de modo que es razonable pensar que a la súplica "Que seas Tú, Madre, nuestro consuelo" del himno,  los hijos espirituales de nuestro santo de hoy agregaron la invocación : "Que seas tú,  Padre, nuestro consuelo".