Mostrando entradas con la etiqueta iglesia de Santa Catalina de Alejandría (Barracas). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta iglesia de Santa Catalina de Alejandría (Barracas). Mostrar todas las entradas

24 de mayo de 2025

24 de mayo: María, Auxilio de los Cristianos

La parroquia de Santa Catalina de Alejandría, en el barrio de Constitución, está atendida por los padres salesianos. 


El templo parroquial exhibe una gran imagen de María Auxiliadora, muy bonita, a cuyos pies puede leerse el texto de una oración compuesta en su honor por San Juan Bosco.




Otra versión de la misma oración:

Oh María, Virgen poderosa:

Tú, grande e ilustre defensora de la Iglesia;

Tú, auxilio maravilloso de los cristianos;

Tú, terrible como ejército ordenado para la batalla;

Tú sola has destruido cada herejía en todo el mundo;

Tú, en las angustias, en las luchas, en las estrecheces

defiéndenos del enemigo

y en la hora de la muerte

¡acoge nuestra alma en el Paraíso!

Amén.


Según informa el sitio Iglesias de Buenos Aires, la imagen de María Auxiliadora está tallada en madera;  «procede de Barcelona, originada en el colegio técnico salesiano de Sarriá» y fue enviada para el primitivo templo neogótico, demolido en 1953, que se encontraba en el lugar donde se levanta el actual.

29 de marzo de 2019

VIERNES DE CUARESMA: Vía Crucis - Novena, Décima y Undécima Estación

 NOVENA ESTACIÓN
Jesús cae por tercera vez

Vía Crucis de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario
(Luque, Paraguay)

DÉCIMA ESTACIÓN
Jesús es despojado de sus vestiduras

Vía Crucis de la iglesia de Santa Catalina de Alejandría

UNDÉCIMA ESTACIÓN
Jesús es clavado en la cruz

Vía Crucis de la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves



Próxima entrada: 4 de abril, San Francisco Marto

25 de noviembre de 2017

25 de noviembre: Santa Catalina de Alejandría

Hoy se celebra la Memoria de Santa Catalina, mártir, que, en palabras del Martirologio, "según la tradición, fue una virgen de Alejandría dotada tanto de agudo ingenio y sabiduría como de fortaleza de ánimo. Su cuerpo se venera piadosamente en el célebre monasterio del monte Sinaí".

La imagen de Santa Catalina de Alejandría que vemos en la foto se venera en el templo porteño dedicado a la santa en Barracas.

Lleva la palma de los  mártires y su atributo iconográfico habitual: una rueda dentada, instrumento de su martirio, del que de todos modos fue salvada por el poder divino. Su testimonio tuvo lugar bajo el Emperador Maximiano (años 286-305). 

Cuando el Emperador llegó a Alejandría, "envió mensajeros a las ciudades de Egipto para invitar al pueblo a la fiesta en honor a los dioses paganos. Catalina estaba muy triste porque el emperador, en vez de ayudar a instruir al pueblo, extendía la superstición pagana. Cuando llegó el día de la fiesta ella fue al templo pagano, donde estaban reunidos los sacerdotes paganos, la nobleza y el pueblo y dijo sin miedo al emperador:
-Emperador, ¿no te da vergüenza orar a los repugnantes ídolos? Conoce al verdadero Dios eterno e infinito. Por Él apareció el universo y los reyes reinan. Él bajó a la tierra y se hizo hombre para nuestra salvación.
Maximiano se enojó con Catalina por la falta de respeto hacia la dignidad imperial y ordenó encarcelarla. Después, ordenó a la gente erudita convencer a Catalina de la autenticidad de la religión pagana. Durante varios días ellos exponían diferentes argumentos en pro de la religión pagana, pero Catalina los vencía con su lógica, y con sus razonamientos les demostraba que no tenían razón. Demostraba que solamente puede existir un Sabio, Creador de todo, quien con sus perfecciones se eleva infinitamente sobre los dioses paganos. Finalmente, los sabios paganos tuvieron que admitir que perdieron con los argumentos imbatibles de Catalina. Sin embargo, al sufrir la derrota sobre el campo intelectual, Maximiano no dejó su intención de convencer a Catalina. La llamó y trato de seducirla con regalos, promesas de favores y gloria. Pero Catalina no se dejó seducir".  El Emperador se ausentó un tiempo de la ciudad; en ese lapso, su esposa se interesó por Catalina y, convencida por su testimonio, se convirtió al cristianismo. "Cuando Maximiano regresó a Alejandría llamó nuevamente a Catalina. Esta vez se quitó su mascara de benevolencia y empezó a amenazarla con torturas y muerte. Después mandó traer unas ruedas con sierras y ordenó matarla de esta horrible manera. Pero, ni bien empezaron las torturas, una fuerza invisible rompió el instrumento de tortura y santa Catalina salió ilesa. Cuando la emperatriz Augusta supo lo que pasó, vino a ver a su esposo y le reprochó que pretendiera él desafiar al mismo Dios. El emperador se enfureció por la intervención de su esposa y ordenó matarla ahí mismo. Al otro día Maximiano llamó a Catalina por última vez y le ofreció ser su esposa, prometiendo todos los bienes materiales. Pero Santa Catalina no quiso saber nada. Viendo la inutilidad de todos sus esfuerzos el emperador ordenó matarla y un guerrero la decapitó".

Próxima entrda: 30 de noviembre (San Andrés)

26 de agosto de 2017

26 de agosto: Beato Ceferino Namuncurá

Una imagen del Beato Ceferino Namuncurá, expuesta a la veneración de los fieles en la iglesia dedicada en Buenos Aires a Santa Catalina de Alejandría, ilustra nuestra entrada de hoy.

Ceferino nació en 1886 en la reducción de Chimpay. Era hijo de Rosario Burgos (una cautiva blanca de origen chileno) y del cacique Manuel Namuncurá, luego Coronel de la Nación. Fue bautizado el 24 de diciembre de 1887 por el misionero salesiano padre Domingo Milanesio. 

Inscripto en 1897 en un colegio salesiano de Buenos Aires,  Ceferino demostró dede el primer momento su afección al estudio y su profunda piedad. En esa escuela fue compañero de Carlos Gardel. 

A principios de 1902 su salud comenzó a deteriorarse: había contraído tuberculosis. Monseñor Juan Cagliero, entonces, decidió trasladarlo de vuelta a Viedma, para que continuara sus estudios en el colegio salesiano de esa localidad. Pero como su salud no mejoraba,  fue más tarde  llevado a Turín. Era candidato a ser sacerdote algún día. 

El 27 de septiembre de 1904, Ceferino tuvo ocasión de visitar al Papa Pío X, junto con varios sacerdotes salesianos. Ceferino estuvo encargado de pronunciar un breve discurso ante el Pontífice.  




En marzo de 1905 se agravó notablemente su enfermedad.  

Ceferino Namuncurá murió finalmente el 11 de mayo siguiente.  Sus últimas palabras fueron : "¡Bendito sea Dios y María Santísima! Basta que pueda salvar mi alma, y en los demás que se haga la santa voluntad de Dios".

Fue beatificado por Benedicto XVI el 11 de noviembre de 2007.

Próxima entrada: 30 de agosto (Santa Rosa de Lima)