Mostrando entradas con la etiqueta iglesia de San Patricio (Mercedes). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta iglesia de San Patricio (Mercedes). Mostrar todas las entradas

28 de junio de 2024

Viernes de la Semana XII Durante el Año


La curación de un leproso por parte de Jesús es relatada en los Evangelios por Mateo (8, 2-4). por Marcos (1, 40-45) y por Lucas (5, 12-14)

La versión de San Mateo se proclama en la misa de hoy, Viernes de la XII Semana del Tiempo Ordinario, y es esta:

«Entonces un leproso fue a postrarse ante él y le dijo: «Señor, si quieres, puedes purificarme».

Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Lo quiero, queda purificado». Y al instante quedó purificado de su lepra.

Jesús le dijo: «No se lo digas a nadie, pero ve a presentarse al sacerdote y entrega la ofrenda que ordenó Moisés para que les sirva de testimonio»».

El episodio está representado en uno de los  hermosos vitrales de la iglesia de San Patricio, en la localidad bonaerense de Mercedes. 

Tomamos esta foto en octubre de 2021.

27 de agosto de 2023

Domingo XXI Durante el Año

El vitral que vemos a continuación (de la iglesia mercedina consagrada a San Patricio) representa, como reza al pie, la  "Institución de la Confesión".


Según la mayoría de las fuentes consultadas, el Sacramento de la Penitencia fue instituido por Jesucristo en la tarde de Pascua, cuando al soplar sobre los Apóstoles les dijo: «Reciban al Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan» (Jn 20, 22-23). Pero no parece ser esa la escena representada, pues Cristo Resucitado suele aparecer vestido de blanco y mostrando sus llagas gloriosas. 

Por ello presumimos que el vitral muestra en realidad el momento del "anuncio" del sacramento, que se distingue de la "institución", tal como lo muestra esta cuadro ¹:

Dice el Catecismo de la Iglesia Católica (1444): «Al hacer partícipes a los Apóstoles de su propio poder de perdonar los pecados, el Señor les da también la autoridad de reconciliar a los pecadores con la Iglesia. Esta dimensión eclesial de su tarea se expresa particularmente en las palabras solemnes de Cristo a Simón Pedro: "A ti te daré las llaves del Reino de los cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos" (Mt 16,19). "Consta que también el colegio de los Apóstoles, unido a su cabeza, recibió la función de atar y desatar dada a Pedro (cf. Mt 18,18; 28,16-20)" (Lumen Gentium, 22)».


El fragmento del capítulo 16 del Evangelio de San Mateo que es citado en el párrafo del Catecismo que hemos transcripto forma parte de la lectura evangélica del Domingo XXI del Tiempo Ordinario en el Ciclo A (Mt  16, 13-20):

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:

—«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?».

Ellos contestaron:

—«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas».

Él les preguntó:

—«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?».

Simón Pedro tomó la palabra y dijo:

—«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo».

Jesús le respondió:

—«¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo.

Ahora te digo yo:

Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.

Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo».

Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.


¹  Andrés Dossin: "Vivir con Cristo" (Paulinas, 1963)

15 de enero de 2022

15 de enero: Santa Ita

Hoy la Iglesia -sobre todo en Irlanda- recuerda a Santa Ita, virgen, fundadora del monasterio de Clúain Creedla, en Hibernia.

Del sitio  "El Testigo Fiel" tomamos la biografía de Santa Ita, cuya imagen aparece en uno de los numerosos y bellos vitrales de la iglesia dedicada a  San Patricio en la localidad bonaerense de Mercedes:

Entre las santas de Irlanda, Santa Ita (llamada también Ida y Mida) ocupa el primer puesto, junto con Santa Brígida. Aunque su biografía está llena de mitos y milagros extravagantes, no hay razón para dudar de la existencia histórica de la santa. Se cuenta que era de familia real, que nació en uno de los baronados de Decies, cerca de Drum, Waterford, y que su primer nombre era Deirdre. Cuando se presentó un noble pretendiente, Ita logró, con la ayuda de los ángeles y después de haber ayunado y orado durante tres días que su padre le permitiese llevar vida de virginidad. Para realizar su propósito, Ita emigró a Hy Conaill, en la región occidental del actual condado de Limerick. En Killeedy reunió una comunidad de doncellas, y allí murió, probablemente el año 570, después de largos años de servicio de Dios y del prójimo. Se cuenta que Ita pasaba al principio tres o cuatro días sin comer, pero que un ángel se le apareció y le aconsejó que mirase más por su salud. Como ella pusiese algunas objeciones, el ángel le dijo que Dios se encargaría de proveer a sus necesidades en el futuro. De ahí en adelante, Ita vivió alimentada por el cielo.

Una piadosa doncella que venía de una larga peregrinación le preguntó un día: «¿Por qué te ama tanto Dios? Te alimenta milagrosamente, te bendice con el don de curar todas las enfermedades y de ver el pasado y el futuro; los ángeles conversan contigo y tu pensamiento está siempre en los divinos misterios». Ita le dio a entender que la práctica de la continua meditación, a la que se había entregado desde la infancia, era la fuente de todo el resto. Los hombres más santos de Irlanda buscaban el consejo de Ita.

Según parece, Ita dirigía una escuela de niños, y el obispo San Erc le confió el cuidado de uno, llamado Brendano, que estaba destinado a ser famoso como abad y misionero. Ita se ocupó de él durante cinco años.

Un día, el niño le preguntó cuáles eran las tres cosas que Dios más amaba. La santa respondió: «La confianza de un corazón puro, la sencillez del espíritu religioso, y la generosidad inspirada por la caridad; éstas son las tres cosas en que Dios se complace más». «¿Y cuáles son las tres cosas que más aborrece?», insistió el niño. A lo que la santa respondió: «El rostro de los que se burlan de sus hermanos, la obstinación en el pecado, y la confianza exagerada en el poder del dinero; éstas son las tres cosas que Dios más aborrece».

(...) 

Wikipedia añade el dato de que «su tumba fue objeto de peregrinación durante siglos, pero fue destruida durante las invasiones vikingas del siglo IX. Se reconstruyó después una iglesia románica pero también fue destruida durante la Reforma. Sin embargo, las ruinas siguen siendo motivo de peregrinación y nunca faltan flores sobre la tumba de la santa».