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1 de enero de 2025

1° de enero: Solemnidad de Santa María, Madre de Dios

 

En la Octava de Navidad, primer día del año civil, la Iglesia honra a María con su más antiguo y glorioso título: el de Madre de Dios.

Nos unimos a esta grandiosa solemnidad con imágenes de la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo (Consolata) que registramos en mayo de 2017, y con la célebre alabanza a la Madre de Dios de San Cirilo de Alejandría.

«Te saludamos, María, Madre de Dios, tesoro digno de ser venerado por todo el orbe, lámpara inextinguible, corona de la virginidad, trono de la recta doctrina, templo indestructible, lugar propio de aquel que no puede ser contenido en lugar alguno, madre y virgen, por quien es llamado bendito, en los santos evangelios, el que viene en nombre del Señor.

Te saludamos, a ti, que encerraste en tu seno virginal a aquel que es inmenso e inabarcable; a ti, por quien la santa Trinidad es adorada y glorificada; por quien la cruz preciosa es celebrada y adorada en todo el orbe; por quien exulta el cielo; por quien se alegran los ángeles y arcángeles; por quien son puestos en fuga los demonios; por quien el diablo tentador cayó del cielo; por quien la criatura, caída en el pecado, es elevada al cielo; por quien toda la creación, sujeta a la insensatez de la idolatría, llega al conocimiento de la verdad; por quien los creyentes obtienen la gracia del bautismo y el aceite de la alegría; por quien han sido fundamentadas las Iglesias en todo el orbe de la tierra; por quien todos los hombres son llamados a la conversión.

Y ¿qué más diré? Por ti, el Hijo unigénito de Dios ha iluminado a los que vivían en tinieblas y en sombra de muerte; por ti, los profetas anunciaron las cosas futuras; por ti, los apóstoles predicaron la salvación a los gentiles; por ti, los muertos resucitan; por ti, reinan los reyes, por la santísima Trinidad.

¿Quién habrá que sea capaz de cantar como es debido las alabanzas de María? Ella es madre y virgen a la vez; ¡qué cosa tan admirable! Es una maravilla que me llena de estupor. ¿Quién ha oído jamás decir que le esté prohibido al constructor habitar en el mismo templo que él ha construido? ¿Quién podrá tachar de ignominia el hecho de que la sirviente sea adoptada como madre?

Mirad: hoy todo el mundo se alegra; quiera Dios que todos nosotros reverenciemos y adoremos la unidad, que rindamos un culto impregnado de santo temor a la Trinidad indivisa, al celebrar, con nuestras alabanzas, a María siempre Virgen, el templo santo de Dios, y a su Hijo y esposo inmaculado: porque a él pertenece la gloria por los siglos de los siglos. Amén».

1 de enero de 2024

1° de enero: Solemnidad de Santa María, Madre de Dios

 


En la Octava de Navidad, el primer día del año civil, la Iglesia honra a María con su más antiguo y glorioso título: el de Madre de Dios.


Nos unimos a esta Solemnidad con el Himno del Oficio de Lecturas de hoy:

De la raíz de Jesé
dio la vara bella flor,
fecundo parto ha tenido
sin mengua de su pudor.

Feliz recibe el pesebre
a quien la luz fabricó,
con el Padre hizo los cielos
y está entre pañales hoy.

Al mundo le ha dado leyes
y diez esas leyes son,
y al hacerse hombre no quiso
romper la ley, la cumplió.

Ha nacido ya la luz,
muere la muerte, y huyó
la noche, venid, oh pueblos,
que María trajo a Dios.

A ti, Jesús, de la Virgen
nacido, gloria y honor,
con el Padre y el Paráclito,
sempiterna adoración. Amén.

La imagen de las fotografías se venera en la iglesia de San Antonio María Zaccaría, en Barracas; tomamos las fotos en marzo de 2021.

1 de enero de 2022

1° de enero: Solemnidad de Santa María, Madre de Dios

La diócesis de San Justo tiene como Patrona principal a la Santísima Virgen María como Madre de Dios. En su Catedral se venera la bella imagen que ilustra esta entrada, que fotografiamos en octubre de 2019.

El Concilio de Éfeso, en 431, proclamó a María "Madre de Dios".  Es célebre la defensa que de este dogma hizo en la ocasión San Cirilo de Alejandría:

«Salve, María, Madre de Dios, veneradísimo tesoro de todo el orbe, antorcha inextinguible, corona de la virginidad, trono de la recta doctrina, templo indestructible, habitáculo de aquel que no puede ser contenido en lugar alguno, Virgen y Madre por quien se nos ha dado el llamado en los Evangelios "bendito el que viene en nombre del Señor".

Salve, tú que encerraste en tu seno virginal al que es inmenso e inabarcable. Tú, por quien la Santísima Trinidad es adorada y glorificada. Tú, por quien la cruz preciosa es celebrada y adorada en todo el mundo. Tú, por quien exulta el cielo, se alegran los ángeles y arcángeles, huyen los demonios, por quien el diablo tentador fue arrojado del cielo, y la criatura, caída por el pecado, es elevada al cielo...

¿Quién de entre los hombres será capaz de alabar como se merece a María, digna de toda alabanza? Es Virgen y Madre: ¡qué maravilla! Este milagro me llena de estupor. ¿Quién oyó jamás decir que al constructor de un templo se le prohíba entrar en él? ¿Quién podrá tachar de ignominia a quien toma a su propia esclava por Madre?

Nosotros hemos de adorar y respetar la unión del Verbo con la carne, hemos de tener temor de Dios y dar culto a la Santa Trinidad, hemos de celebrar con nuestros himnos a María, la siempre Virgen, templo santo de Dios, y a su Hijo, el Esposo de la Iglesia, nuestro Señor Jesucristo. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén».

Pablo VI, en la Exhortación Apostólica Marialis Cultus (n. 5) señala que  «la renovada solemnidad de la Maternidad de María ...  fijada en el día primero de enero, según la antigua sugerencia de la Liturgia de Roma, está destinada a celebrar la parte que tuvo María en el misterio de la salvación y a exaltar la singular dignidad de que goza la Madre Santa, por la cual merecimos recibir al Autor de la vida; y es, asimismo, ocasión propicia para renovar la adoración al recién nacido Príncipe de la paz, para escuchar de nuevo el jubiloso anuncio angélico (cf. Lc 2, 14), para implorar de Dios, por mediación de la Reina de la paz, el don supremo de la paz». 

***

Siempre procuramos en este blog que cada semana haya dos o tres entradas, o, en casos extraordinarios, al menos una.  A lo largo de la historia del blog, desde 2015, hemos totalizado entre 5 y 13 entradas por mes. Pero en esta ocasión nos complace anunciar que, a lo largo de este año,  nuestro blog tendrá un número fijo de 10 entradas por mes. 

18 de diciembre de 2019

18 de diciembre: Solemnidad de Santa María

La fecha que celebramos hoy corresponde al calendario litúrgico hispano-mozárabe. «La fiesta de Santa María es la fiesta de la Virgen María en la liturgia mozárabe. La encontramos en todas las fuentes litúrgicas del rito en esta fecha del 18 de diciembre».



«La elección de esta fecha comporta celebrar el misterio de la encarnación, pero en un contexto más apropiado que el de Cuaresma»: así lo resolvió en 656 el X Concilio de Toledo, que dispuso que «por especial constitución se santifique ocho días antes del día en el que nació el Señor la fiesta más célebre y esclarecida de su Madre… ¿pues qué es esta fiesta sino la Encarnación del Verbo? la cual debe ser tan solemne, como la Natividad del mismo Verbo».



«María, celebrada en su gravidez el 18 de diciembre, a una semana de la Navidad, es Virgen de la Esperanza,  es signo en el cielo, lucero de la mañana, invitación a acoger el don de Dios que se manifiesta en Cristo».


Hemos elegido para esta entrada cuatro fotos de la misma imagen: una estatua que representa a María en evidente estado de gravidez. Se encuentra en la Catedral de Formosa, en donde tomé la foto en febrero pasado.

Entre las hermosas oraciones que la Liturgia Hispano-Mozárabe tiene para la celebración de hoy, elegimos en primer lugar la "Oración entre los dípticos" ("Alia"):

Señor Jesucristo: tú eres el Verbo que te has hecho carne 
de manera que el seno virginal te concibiera 
por la sombra del Altísimo 
y para darte a luz no tuviera que abrirse 
la puerta del cuerpo materno. 
Acepta benigno nuestro culto en esta solemnidad 
y penetra bondadoso en nuestro corazón. 
Que sólo tú tengas entrada a la mansión, 
que para ti solo hemos preparado, 
para que complaciéndose tú mismo 
en la pureza de nuestras almas 
te dignes ser guardián de tu propia obra 
y mores en ella perpetuamente.



Y finalmente un fragmento de la "Oratio ad admonitionis"
Queridos hermanos: alcemos nuestros ojos al cielo para ver la gloria del Salvador; cómo ensalza a la Virgen para que conciba. Cómo premia a la Madre cuando le dé a luz. Él se ha hecho al mismo tiempo don e hijo; infundido en ella le otorga lo que a ella le falta; nacido de ella, no se lleva lo que a ella le ha dado. No la priva del honor de llevarlo en su seno ni la entristece con los dolores del parto, acalla el gemido materno cuando va a nacer y deja que se manifieste la ternura hacia el ya nacido. Pues no estaría bien que gimiera en el dolor la que alumbraba el rostro de todo el universo, o que el origen de la alegría nos lo corrompiera la opresión del dolor. En lo profundo del corazón la fe acoge con calor el anuncio del ángel y el oído recibe la palabra que no deja lugar a dudas y la seguridad de su fe queda confirmada con la esperanza de que Dios tiene poder para cumplir lo que promete.Así el alma concibe lo que la fe le enseña, así el espíritu alcanza en plenitud lo que ha elegido. No nos diferencia de nuestro Redentor la verdad de su naturaleza humana, sino su poder. ¡Oh inefable acción de Dios! Dentro, se experimenta el crecimiento del poder divino y, fuera, no se pierde la perfecta virginidad. El hijo Unigénito de Dios sale de las entrañas maternas sin abrir la vía natural del parto. Al ser concebido y al ser alumbrado sella el seno de la Virgen y lo deja intacto. En esto, por lo que se refiere a nuestra salvación, la misma naturaleza humana exulta la victoria,  pues con este parto ha vencido al enemigo no menos que lo hará con el duro combate, y es que por el misterio de su concepción el enemigo se ha dado cuenta de que el que nace, viene para reinar.

1 de enero de 2017

1° de enero: Solemnidad de Santa María, Madre de Dios



Para celebrar la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios,  
de entre todas las numerosas representaciones  de la Virgen con el Niño,  elegimos en esta ocasión esta bonita imagen 
que se venera en la iglesia porteña dedicada a San Miguel.



Te saludamos, santa Madre de Dios, 
porque diste al mundo al Rey
que gobierna para siempre el cielo y la tierra.
(Antífona de Entrada de hoy)


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1 de enero de 2016

1° de enero: Solemnidad de Santa María, Madre de Dios

Innumerables imágenes podrían ilustrar la solemnidad que se celebra hoy, ligada indisolublemente a la Navidad: la de Santa María, Madre de Dios. Hemos elegido una que corresponde a uno de los altares laterales de la Catedral de Buenos Aires.  


La pintura muestra a María sentada en un magnífico trono, con su Hijo, que sostiene una pequeña cruz, parado en su regazo;  mientras que otra imagen -la de Nuestra Señora de La Paz, también con el Niño en sus brazos- completa y acompaña perfectamente la celebración de la Jornada Mundial de la Paz, que asimismo se celebra hoy.


La imagen de Nuestra Señora de La Paz tiene una interesante historia:



Antífona de entrada de la Misa de hoy (del poeta latino Sedulio):

Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz 
al rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.


Oración Colecta:

Señor Dios, 
que por la fecunda virginidad de María 
diste al género humano el don de la salvación eterna, 
concédenos sentir la intercesión de aquella 
por quien recibimos al autor de la vida.


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