27 de marzo de 2016

Domingo de Pascua de Resurrección




 Oración Colecta del Domingo de Pascua de Resurrección:

Señor Dios,
que en este día nos has abierto las puertas de la vida
por medio de tu Hijo, vencedor de la muerte,
concede a los que celebramos
la solemnidad de la resurrección de Jesucristo,
ser renovados por tu Espíritu,
para resucitar en el reino de la luz y de la vida.



Una pintura de gran tamaño en el claustro anexo a la Basílica de Nuestra Señora de la Merced ilustra la entrada de hoy, dedicada a la fiesta máxima del Año Litíurgico y al misterio central de nuestra fe: la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo.



Próxima entrada: 2 de abril, San Francisco de Paula

24 de marzo de 2016

Jueves Santo

Nos unimos a la celebración del Jueves Santo -día en que Cristo, mientras comía con sus discípulos,  instituyó la Eucaristía- con una imagen poco usual de la Última Cena.



Es una pintura en el techo de la capilla del Santísimo Sacramento de la iglesia dedicada a Nuestra Señora de Balvanera, en el barrio homónimo de Buenos Aires. 

Próxima entrada: Domingo de Pascua de Resurrección (27 de marzo de 2016)

20 de marzo de 2016

Domingo de Ramos


"Cuando se acercaron a Jerusalén y llegaron a Betfagé, al monte de los Olivos, Jesús envió a dos discípulos, diciéndoles: 

«Vayan al pueblo que está enfrente, e inmediatamente encontrarán un asna atada, junto con su cría. Desátenla y tráiganmelos. Y si alguien les dice algo, respondan: "El Señor los necesita y los va a devolver en seguida"».

Esto sucedió para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta:

"Digan a la hija de Sión: Mira que tu rey viene hacia ti, humilde y montado sobre un asna, sobre la cría de un animal de carga".

Los discípulos fueron e hicieron lo que Jesús les había mandado; trajeron el asna y su cría, pusieron sus mantos sobre ellos y Jesús se montó.

Entonces la mayor parte de la gente comenzó a extender sus mantos sobre el camino, y otros cortaban ramas de los árboles y lo cubrían con ellas.

La multitud que iba delante de Jesús y la que lo seguía gritaba: 

«¡Hosana al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosana en las alturas!».

Cuando entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, y preguntaban: «¿Quién es este?».

Y la gente respondía: «Es Jesús, el profeta de Nazaret en Galilea»".

Las fotos corresponden a una imagen del "profeta de Nazaret",  el rey humilde "montado sobre una asna" que anuncia el profeta Zacarías (9, 9) en el versículo que menciona el Evangelio de San Mateo (21, 1-11) que acabamos de transcribir; la imagen se exhibe en la Catedral de Buenos Aires.


Próxima entrada:  Jueves Santo (24 de marzo en 2016)

19 de marzo de 2016

19 de marzo: Solemnidad de San José, Esposo de la Virgen María

En nuestros recorridos por templos argentinos para obtener imágenes para este blog, comprobamos lo que en realidad ya suponíamos: prácticamente no hay iglesia que no posea una imagen de San José.


Por ello, tenemos muchas fotografías para elegir en la Solemnidad de San José, Esposo de la Virgen María. Optamos para hoy por una imagen que se venera en la Basílica de Nuestra Señora del Socorro, y que expresa mejor que ninguna ese vínculo esponsal entre la Madre de Jesús y su padre adoptivo.



Prefacio de la misa de la Solemnidad de hoy:

En verdad es justo y necesario,  es nuestro deber y salvación  
darte gracias  siempre y en todo lugar,  
Señor, Padre santo,  Dios todopoderoso y eterno,
y alabar, bendecir y proclamar tu gloria  en la solemnidad de San José.

Porque él es el hombre justo  que diste por esposo  a la Virgen Madre de Dios;  
el servidor fiel y prudente  que pusiste al frente de tu Familia  para que, 
haciendo las veces de padre,  cuidara a tu único Hijo,  
concebido por obra del Espíritu Santo:  Jesucristo, Señor nuestro.

Por él,  los ángeles y los arcángeles  y todos los coros celestiales  celebran tu gloria, 
unidos en común alegría. 
Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:

Santo, Santo, Santo...



Próxima entrada: Domingo de Ramos (20 de marzo en 2016)

18 de marzo de 2016

Viernes de la V Semana de Cuaresma: Santa María junto a la Cruz


El viernes de la quinta semana de Cuaresma, es decir, el viernes anterior a Semana Santa, la Iglesia celebra la Memoria de Santa María junto a la Cruz.  Ilustramos la fecha de hoy con una bonita imagen, de estilo moderno, que fotografiamos en el "Santuario Joven" de Schöenstatt en Asunción del Paraguay.


Prefacio del Misal de la BVM, Número XI; Misa para el tiempo de Cuaresma número II: 
"La Virgen María junto a la Cruz del Señor" (I)

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.

Porque en tu providencia estableciste
que la Madre permaneciera fiel
junto a la cruz de tu Hijo,
para dar cumplimiento a las antiguas figuras,
y ofrecer un ejemplo nuevo de fortaleza.

Ella es la Virgen santa
que resplandece como nueva Eva,
para que así como una mujer contribuyó a la muerte
así también la mujer contribuyera a la vida.
Ella es la misteriosa Madre de Sión
que recibe con amor materno
a los hombres dispersos,
reunidos por la muerte de Cristo.

Ella es el modelo de la Iglesia Esposa,
que, como Virgen intrépida,
sin temer las amenazas
ni quebrarse en las persecuciones,
guarda íntegra la fidelidad prometida al Esposo.

Por eso,
unidos a los coros angélicos,
te aclamamos llenos de alegría:

Santo, Santo, Santo.



Próxima entrada: 19 de marzo,  Solemnidad de San José

17 de marzo de 2016

17 de marzo: San Patricio

Dice el Martirologio: "San Patricio, obispo, que de joven fue llevado cautivo desde Gran Bretaña a Irlanda, y tras recuperar la libertad quiso ser contado entre los clérigos y regresar a la misma isla, donde, elegido para la sede episcopal, anunció con ardor el Evangelio y organizó con firmeza la Iglesia, hasta que en la ciudad de Down se durmió en el Señor".



Una imagen de San Patricio, que obtuve en la iglesia porteña dedicada al santo obispo.


Próxima entrada: Viernes de la V Semana de Cuaresma (18 de marzo en 2016): Santa María junto a la Cruz de Jesús

9 de marzo de 2016

9 de marzo: Santo Domingo Savio

"En Mondonio, en el Piamonte, santo Domingo Savio, que, dulce y jovial desde la infancia, todavía adolescente consumó con paso resuelto el camino de la perfección cristiana": así reza una de las entradas del Martirologio para hoy, 9 de marzo.



Cuando Don Bosco empezó a preparar a algunos jóvenes para el sacerdocio, con el fin de que lo ayudaran en su trabajo en favor de los niños desposeídos en Turín, Domingo Savio fue recomendado por su párroco. Don Bosco, al conocerlo, se sintió muy impresionado por la personalidad del muchacho. Domingo ingresó en octubre de 1854 en el Oratorio de San Francisco de Sales, de Turín, a los doce años de edad. A lo largo de tres años mostró allí su piedad, su alegría y su espíritu de servicio. Pero su salud era muy débil, por lo que fue enviado a Mondonio para "cambiar de aire". Sin embargo, su enfermedad no amainó. Domingo Savio murió el 9 de marzo de 1857, antes de cumplir los 15 años. Fue beatificado en 1950 y canonizado en 1954.



Compartimos una imagen de Santo Domingo Savio que se exhibe en una ubicación un tanto extraña en la Basílica de María Auxiliadora y San Carlos, en Almagro: dentro de una de las capillas laterales cerradas, destinadas a confesionarios; cuando tomé las fotos, hace unos días, el cuadro estaba torcido y apoyado en el suelo.

En otro altar, Domingo Savio es representado como un alumno salesiano "moderno" junto a la beata Laura Vicuña.



Próxima entrada: 17 de marzo,   San Patricio 

6 de marzo de 2016

Cuarto Domingo de Cuaresma

Nos apartamos hoy del Martirologio y del Propio de los Santos para incursionar brevemente en el Propio del Tiempo.

Hoy es el Cuarto Domingo de Cuaresma, y en este ciclo "C" se lee en la misa un texto evangélico justamente célebre: la Parábola del Hijo Pródigo.

Un hombre tenía dos hijos. El menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte de herencia que me corresponde". Y el padre les repartió sus bienes.
Pocos días después, el hijo menor recogió todo lo que tenía y se fue a un país lejano, donde malgastó sus bienes en una vida licenciosa. Ya había gastado todo, cuando sobrevino mucha miseria en aquel país, y comenzó a sufrir privaciones. Entonces se puso al servicio de uno de los habitantes de esa región, que lo envió a su campo para cuidar cerdos. Él hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas que comían los cerdos, pero nadie se las daba. Entonces recapacitó y dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, y yo estoy aquí muriéndome de hambre!".  Ahora mismo iré a la casa de mi padre y le diré: "Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros".
Entonces partió y volvió a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó. El joven le dijo: "Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo". Pero el padre dijo a sus servidores: "Traigan enseguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y festejemos, porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado". Y comenzó la fiesta.
El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, ya cerca de la casa, oyó la música y los coros que acompañaban la danza. Y llamando a uno de los sirvientes, le preguntó qué significaba eso. Él le respondió: "Tu hermano ha regresado, y tu padre hizo matar el ternero engordado, porque lo ha recobrado  sano y salvo". Él se enojó y no quiso entrar. Su padre salió para rogarle que entrara, pero él le respondió: "Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y nunca me diste un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos. ¡Y ahora que ese hijo tuyo ha vuelto, después de haber gastado tus bienes con mujeres, haces matar para él el ternero engordado!". Pero el padre le dijo: "Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo. Es justo que haya fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado".

El texto, tomado del Evangelio de Lucas (15, 11-32) esta bellamente representado en este relieve que forma parte del retablo del altar del Sagrado Corazón de Jesús en la Basílica del Espíritu Santo del barrio de Palermo.



Muestra el momento en que el hijo ha regresado a la casa de su padre y está arrodillado ante él, en actitud de arrepentimiento; el padre lo recibe con un gesto de perdón. A un lado se ve al hermano mayor y al otro a un sirviente dispuesto a entregarle al hijo nuevas vestiduras, según la orden del padre.



Próxima entrada: 9 de marzo,  Santo Domingo Savio

3 de marzo de 2016

3 de marzo: Santos Emeterio y Celedonio

Dice hoy el Martirologio: "En Calahorra, en la Hispania Tarraconense, santos Emeterio y Celedonio, quienes, durante el desempeño de la milicia en los campamentos junto a León, en la provincia romana de Gallaecia, por confesar el nombre de Cristo en los comienzos de la persecución, fueron conducidos a Calahorra, y allí coronados con el martirio".  


En la Iglesia Castrense de Nuestra Señora de Luján, en Cabildo y Jorge Newbery, numerosos vitrales representan a santos que fueros soldados; en uno de ellos aparece San Celedonio, 




Emeterio y Celedonio eran hermanos de sangre; ambos fueron oficiales en el ejército romano.  En tiempos del Emperador Diocleciano fueron martirizados, alrededor del año 298 en Calahorra, por confesar su fe en Cristo. La narración de su martirio relata que en el momento de su muerte el anillo de Emeterio y el pañuelo de Celedonio volaron hacia el cielo, y así los representa tradicionalmente la iconografía cristiana.  En el vitral que compartimos hoy, Celedonio tiene su  uniforme de soldado, y un pañuelo en la mano derecha.


Próxima entrada: 6 de marzo,   Cuarto Domingo de Cuaresma