30 de noviembre de 2015

30 de noviembre: Fiesta de San Andrés

Tras la entrada introductoria de ayer, hoy comienza propiamente la vida de este blog.




Esta primera entrada aparece en la fiesta de San Andrés, ubicada cerca del comienzo del Año Litúrgico porque él fue el "primer llamado" por Jesús.


Mostramos hoy dos imágenes de San Andrés, ambas de la Basílica del Espíritu Santo, en el barrio de Palermo.




Muchos títulos justifican la extraordinaria devoción de que, desde tiempos muy antiguos, es objeto San Andrés, tanto en la Iglesia de Oriente como  en  la  de Occidente.  En efecto, es “el primer llamado”  (en griego “Protocleto”) por Jesús al ministerio apostólico, y hermano carnal de Pedro, a quien introduce en el seguimiento de Cristo (cfr. Jn  1, 35-42). Además, el haber  muerto crucificado,  y el amor por la cruz que le atribuye la tradición,  lo hacen particularmente cercano al Maestro.   

Tuvo el raro privilegio de ser nombrado, junto a Pedro y Pablo,  en el embolismo del Padrenuestro de la Misa (hasta la  reforma del Misal Romano);   y en el Canon Romano, ocupa aun hoy el primer lugar después de los Príncipes  de  los  Apóstoles, desde los tiempos de San Gregorio Magno.

La tradición popular, no documentada pero muy antigua, le ha asignado un campo de apostolado en Grecia (aunque otras versiones indican también la costa del mar Negro, el Cáucaso, etc.). Habría sido crucificado en Patrás de Acaya alrededor del año 60. 




La Iglesia de Oriente considera a Andrés como su Fundador.  El libro de los “Hechos de Andrés”, apócrifo de los primeros tiempos cristianos,  no sólo nos cuenta con detalle la pasión y la muerte del apóstol,   sino que  conserva incluso muchas de las palabras que habría dirigido a su juez (el procónsul Egeo),   al pueblo que contemplaba el suplicio,   y a la cruz: 


«¡Oh cruz, instrumento de salud del  Altísimo!   
¡Oh cruz, signo de victoria de Cristo sobre sus enemigos!  
¡Oh cruz plantada en la tierra y que fructificas en el cielo!  
¡Oh nombre de la cruz que abarcas en ti al universo! 
¡Salve,  cruz, que que has unido al mundo en toda su extensión!».  

En la antífona del Benedictus leemos este texto, procedente de la passio latina:    «Oh cruz, ten a bien abrazar a aquel que fue discípulo de quien en ti estuvo clavado, Cristo, mi maestro».  




El himno de Laudes, «Captátor olim píscium», compuesto por San Pedro Damián en el siglo XI,  también recoge el tema de la cruz («Tú, hermano de Pedro, obtuviste su misma muerte, pues la cruz engendró para el Cielo a los que habíais nacido de una misma carne»).  Según la tradición, la cruz tenía forma de “X” (técnicamente denominada “decusata”). Esa cruz no sólo se transformó en su atributo iconográfico principal,  sino que es llamada popularmente “cruz de San Andrés”.  

En las imágenes que hemos visto,  el Apóstol aparece con esa cruz.

Próxima entrada: 1° de diciembre, San Eloy.

29 de noviembre de 2015

AL RITMO DEL AÑO LITÚRGICO

A la familia de "Heráldica en la Argentina" y "La piedra que nos mira" se suma hoy un nuevo Blog: AL RITMO DEL AÑO LITÚRGICO. En él, sencillamente, recorreremos las principales fechas de la Liturgia católica, del Santoral y del Martirologio,  a través de fotos obtenidas por el autor en distintos templos católicos de la Argentina.

Habrá dos o tres entradas por semana;  cada semana elegiremos, por lo tanto, dos o tres fechas significativas del Calendario Litúrgico, y las ilustraremos con fotos, en todos los casos tomadas personalmente por el autor del Blog.

En la iglesia de San Bartolomé

Además de la imagen que corresponda a cada fecha, añadiremos en cada caso una breve referencia histórica o litúrgica al santo o al misterio que se celebre.

En la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves


Esta entrada inaugural corresponde al Primer Domingo de Adviento. Como la plegaria por excelencia del Adviento es "Vén, Señor Jesús", y para vincular este nuevo Blog con sus dos antecesores, hemos ilustrado esta entrada especial (que no sigue estrictamente las reglas que acabamos de exponer) con imágenes del escudo episcopal del cardenal Santiago Luis Copello, cuyo lema episcopal es precisamente "Veni Domine Jesu".

En la Catedral de Buenos Aires