25 de enero de 2026

Domingo III Durante el Año

El Evangelio del Tercer Domingo del Tiempo Ordinario, en el Ciclo A, corresponde a los versículos 12 a 23 del capítulo 4 del texto de San Mateo. El fragmento relata el comienzo de la predicación de Jesús y los llamados a los primeros discípulos.

Los versículos 18 a 20 traen el momento del llamado a los hermanos Pedro y Andrés y una frase emblemática de Jesús:

Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores.

Entonces les dijo: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres».

Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.

 


La Iglesia Nórdica de Buenos Aires (de culto evangélico luterano), antes llamada Iglesia Sueca, fue en sus orígenes refugio de marineros suecos llegados durante la Segunda Guerra Mundial. El templo está decorado con motivos náuticos. El cuadro del altar representa el momento evocado en el Evangelio de hoy. Fue pintado en Estocolmo y fue completado en la década del 80 por el artista plástico sueco Kuno Haglund.



24 de enero de 2026

24 de enero: Nuestra Señora de la Paz


La Catedral de Lomas de Zamora está consagrada a Nuestra Señora de la Paz, Patrona de la diócesis, cuya Memoria se celebra hoy, 24 de enero. 


En el sitio web diocesano relatan de este modo los motivos y la historia de la elección de esa advocación:

Por seis veces (1821, 1834, 1839, 1853 y dos veces en 1855) el vecindario de las Lomas de Zamora había dirigido al gobierno sus solicitudes de permiso para construir su iglesia. Algunas de ellas habían incluido además, la petición de fundación de pueblo, de parroquia y partido (ambas creaciones eran hechas en esa época, de modo simultáneo).

Antes de elevar la séptima presentación que habría de ser la culminante, fue celebrada una asamblea vecinal en la chacra de Francisco Portela en las Lomas de Zamora; se trataba de aunar criterios para resolver las dos cuestiones: la creación de partido y parroquia. De la cuestión del patronazgo o título del nuevo templo a construir, no se conserva acta conocida, pero sí un vivido testimonio felizmente recogido por César Adrogué en sus «Notas históricas», quien refiere en ellas: “(..) y todos, a su vez, cargaron sobre la señora de Grigera haciendo igual pedido. Esta señora, toda confundida y también agradecida por el común pedido que se le hacía dijo que aceptaba gustosa y que haría de su parte cuanto estuviese a su alcance para corresponder a la confianza que se depositaba en ella y, especialmente, para que la imagen que mandaría hacer fuera digna de representar en la tierra a la Reina de los Cielos. La imagen fue encargada a Barcelona y confiada a un escultor de primer orden. Inspiró al artista el celebrado cuadro del famoso pintor Rafael Sanzio, de Urbino, en Italia, que representa a una mujer sentada, con un niño de pie sobre sus faldas, ofreciendo el pequeñuelo con su manecita derecha una palma de olivo”.

 


El 20 de agosto de 1860, un pueblo castigado por las luchas internas acordó la creación del templo con voto y súplica permanente a la Madre de Dios.

Bajo el pontificado de Pío IX, el 16 de diciembre de ese año, se bendijo la piedra fundamental que colocó el padrino de honor, lo cual se verificó en una ceremonia de excepcional brillantez encabezada por el gobernador de la provincia, general Bartolomé Mitre y por el canónigo Gabriel Fuentes, párroco de San Miguel de Buenos Aires, quien bendijo las zanjas abiertas para los cimientos, en tanto Mitre puso las primeras cucharadas de argamasa.

De este modo, se quiso levantar este templo como una ofrenda votiva por la reconciliación de todos los argentinos, hacia el final de la gran guerra civil que prácticamente se desató tras la Revolución de Mayo. Durante mucho tiempo, por ello, el Partido de Lomas se llamó “Pueblo de la Paz”, ya que “la iglesia significó esa oración de todos los argentinos por la paz”.

En enero de 1865 se inauguró la primera parte del templo y se entronizó la imagen titular, donada por la señora Juana Zorrilla de Grigera, esculpida en Barcelona, España, y traída a la Argentina dos años antes.

El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Mariano Espinoza, la erigió en octubre de ese año, en parroquia. Y el día de Nuestra Señora de la Paz, pero de 1900, se inauguró la segunda parte, cuyos planos son de José y Nicolás Canale. También en el día de la Virgen Patrona de Lomas, el arzobispo de La Plata, monseñor Juan Chimento, inauguró su atrio y frontispicio.

Al crear la diócesis de Lomas, el 29 de junio de 1957, el papa Pío XII elevó la entonces parroquia a la categoría de Catedral; en 1965, el segundo obispo diocesano, monseñor Alejandro Schell, la consagró solemnemente; y a fines de noviembre de ese año, el papa Pablo VI le otorgó el título de Basílica.

En 2010, con motivo del sesquicentenario del templo, fue coronada la imagen de Nuestra Señora de la Paz, Patrona de Lomas de Zamora y de la diócesis del mismo nombre.

21 de enero de 2026

21 de enero: Beata Josefa María Inés de Beniganim

Dice hoy el Martirologio:

«En el monasterio de Benigamin, en la región de Valencia, en España, beata Josefa María de Santa Inés, virgen de la Orden de Agustinas Descalzas».


Nuestra beata de hoy  nació en un pueblecito de los alrededores de Valencia. Sus padres eran de buena familia, pero pobres. 

Se consagró a Dios desde su infancia; su modestia y sencillez le merecían el respeto de todos.  Tras superar numerosas dificultades, consiguió ingresar en el convento de las ermitañas descalzas de San Agustín, en Beniganim. En religión recibió el nombre de  Josefa María de Santa Inés. 

Hizo grandes progresos en la perfección. Se consideraba como la última de las religiosas, y estaba siempre dispuesta a ayudar a las otras hermanas. Sus austeridades corporales eran muy severas. Con frecuencia pasaba gran parte de la noche ante el Santísimo Sacramento. 

Tras largos períodos de desolación y tentaciones, que la beata sobrellevó con gran paciencia, Dios le concedió un extraordinario don de profecía y discernimiento de espíritus. Esto hizo que la beata fuese consultada por los personajes más nobles e importantes de España. 

Una anécota de su vida aparece representada en el vitral que vemos junto a estas líneas. La copiamos del libro "Beata Inés de Benigámin - Vida, virtudes y milagros" de José Sanchis Llopis, hallado en la Red.

Durante el tiempo que Sor Josefa estuvo de encargada de la cocina, este lugar fue Salón de Jesucristo, sus Ángeles y sus Santos. Era tanto el amor que sentía la Venerable Madre por Jesucristo y sus Ángeles que, incluso en el trabajo, los tenía siempre presentes. El Niño Jesús y los Ángeles del Cielo la acompañaban en todo momento.

Se encontraba trabajando en la cocina ocupada en trasladar de una parte a otra, cierta cantidad de leña que necesitaba para el fogón. Después de un rato de trabajo, se sintió fatigada y como si el cuerpo le pidiera un justo reposo.

Pero le vino a la mente la idea de que el Demonio, podía andar en este asunto y producirle la fatiga con el fin de que abandonase el trabajo y que no recogiera el mérito de la obediencia y mortificación. Entonces, para vencer a su enemigo, dióse con mayor esfuerzo tan penosa tarea. Nuestro Señor se le apareció en forma de un Niño preciosísimo, animándola y consolándola, diciéndole: “Inés, aún cuando te falten las ganas, hay que hacerlo por amor de Dios; con gana y sin gana por amor de Dios.” Desde este momento le quedaron, para siempre, grabadas en la mente aquellas divinas palabras, que iba repitiendo en todas las obediencias: “Con gana y sin gana por amor de Dios.” También las demás Religiosas aprendieron el estribillo, y acostumbrado es en el Convento de Benigánim repetirlo a cada paso.

Josefa María de Santa Inés murió a los 71 año, el día de su patrona Santa Inés, en 1696. Fue beatificada en 1888.

17 de enero de 2026

17 de enero: Confirmación de la Orden de la Merced


En calendarios litúrgicos mercedarios encontramos en la fecha de hoy la celebración del aniversario de la confirmación pontificia de la orden. Leemos en una publicación oficial: 

San Pedro Nolasco fundó la Orden de la Merced el 10 de agosto de 1218. El obispo Berenguer de Palou le dio plena realidad jurídica y, a una con Pedro Nolasco y el rey Jaime I, convinieron en el régimen de la nueva Familia, bajo la regla de San Agustín, que practicaba la comunidad canonical. Pero el Instituto fue creciendo, y convenía la aprobación papal. Nolasco envió a algún fraile, que, realizadas las gestiones oportunas, volvió con la bula de Gregorio IX. Eso es lo que celebramos hoy, agradecidos. 

(...) 

En esta fecha nos gozamos con el recuerdo de tanta obra de merced realizada por nuestros mayores; nos ratificamos en nuestra peculiar consagración y pedimos a Cristo Redentor, por intercesión de nuestra Madre María de la Merced y del patriarca San Pedro Nolasco, que fortalezca esta Familia que formarnos laicos, religiosas y religiosos. 

(...)

La fiesta de hoy es por el reconocimiento de la Orden por parte del Pontificado. Era de sobra reconocida nuestra labor en la práctica de la caridad más acendrada, pero convenía la bula papal. La bula no nos da la Regla, que ya la teníamos;  nos adscribe a una familia religiosa. Tengamos en cuenta que, pocos años antes, el IV Concilio de Letrán (...) había prohibido nuevas fundaciones de órdenes religiosas, en el sentido de que no se podrían instituir otras familias si no adoptaban alguna de la Reglas ya existentes. Nos faltaba, pues, esa adscripción, que lo fue a la familia agustiniana. En la institución los tres Fundadores habían mirado bien qué Regla de las reconocidas sería más adecuada al carisma de la Merced. Convinieron en la de San Agustín

(...) 

El texto es así de sencillo y contundente:

Gregorio Obispo, Siervo de los Siervos de Dios, a los Amados hijos el Maestro y los frailes de la Casa de Santa Eulalia Barcelonesa. Salud y bendición apostólica. Movidos por las preces de vuestra devoción, por la autoridad de las presentes os concedemos que, como aún no esté asumida por vosotros alguna de las religiones aprobadas, podáis profesar la Orden del Bienaventurado Agustín. Dado en Perusa el dieciséis de las calendas de febrero en el año octavo de Nuestro Pontificado.


A ese hito destacado de la historia mercedaria y a ese documento papal se refiere la placa que ilustra nuestra entrada de hoy. Está ubicada en el nártex de la Basílica de Nuestra Señora de la Merced de la ciudad de Córdoba. Visitamos el templo en marzo de 2025.

16 de enero de 2026

Viernes de la Semana I Durante el Año

La curación de un paralítico por parte de Jesús aparece en los tres evangelios sinópticos. Al relato del milagro en sí, Lucas y Marcos le añaden la circunstancia de que la camilla con el tullido es bajada hasta Jesús a través del techo de la casa donde se encontraba el Señor, detalle que no aparece en Mateo

El episodio, en la versión de San Marcos (2, 1-12), se lee hoy en la misa: 

Jesús volvió a Cafarnaún y se difundió la noticia de que estaba en la casa. Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siguiera delante de la puerta, y él les anunciaba la Palabra. 

Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres. Y como no podían acercarlo a él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados».

Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior: «¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?».

Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: «¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: "Tus pecados te son perdonados", o "Levántate, toma tu camilla y camina"? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados -dijo al paralítico- yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa».

Él se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto nada igual».


Aunque no tenemos referencias explícitas de que el vitral que mostramos pretenda representar este episodio en particular,  parece evidente, por el bastón que porta, que el personaje que está a los pies de Jesús es un paralítico. Además, Mateo, Lucas y Juan relatan de modo genérico curaciones de paralíticos, pero el texto que se proclama hoy es el único en los evangelios que se refiere a uno en particular.

11 de enero de 2026

Fiesta del Bautismo de Jesús

 


El Evangelio que se lee en la misa de esta Fiesta en el Ciclo A es el siguiente:


Jesús fue desde Galilea hasta el Jordán y se presentó a Juan para ser bautizado por él. Juan se resistía, diciéndole: «Soy yo el que tiene necesidad de ser bautizado por ti, ¡y eres tú el que viene a mi encuentro!»
Pero Jesús le respondió: «Ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo». Y Juan se lo permitió.
Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia él. Y se oyó una voz del cielo que decía: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección».

(Mt   3, 13-17)

10 de enero de 2026

10 de enero: Beato Mamerto Esquiú

El Beato Mamerto Esquiú, cuya Memoria litúrgica se celebra el 11 de mayo, está inscripto en el Martirologio Romano en su dies natalis, hoy, 10 de enero. 

Este año se celebrará (justamente el 11 de mayo) el bicentenario de su nacimiento;  por ello, resaltando esta ocasión  especial, en 2026 lo recordamos en las dos fechas. En esta entrada lo hacemos con imágenes que tomamos de la Catedral de Córdoba, y en mayo lo haremos con fotos que obtuvimos en la casa natal del beato.

En la fecha de hoy dice el Martirologio:

En El Suncho, provincia de Córdoba, Argentina, Beato Mamerto Esquiú, religioso franciscano y obispo, que contribuyó grandemente a la convivencia y a la concordia social, como celoso anunciador de la Palabra de Dios.


El sitio oficial de la Congregación para las Causas de los Santos trae este biografía:

El Beato Mamerto Esquiú nació el 11 de mayo de 1826 en San José de Piedra Blanca (Argentina).

En 1841 ingresó en el noviciado de los Frailes Menores de la Provincia de Asunción y, el 14 de julio de 1842, hizo su profesión religiosa. El 18 de octubre de 1848 fue ordenado sacerdote y a partir de 1850 comenzó a enseñar en el seminario de Catamarca, desempeñando también el papel de padre espiritual. Estimado por su piedad e integridad moral, entre 1855 y 1862 ocupó los cargos de diputado y miembro del consejo de gobierno de Catamarca.

En 1862 se trasladó a Bolivia como misionero y en 1864 le fue otorgado el puesto de profesor en el seminario de Sucre. El Papa León XIII lo nombró obispo de Córdoba en Argentina. Recibió la ordenación episcopal el 12 de diciembre de 1880. En la diócesis se distinguió por su intensa vida de oración, su ayuda espiritual y material a los pobres, su celo y caridad pastoral, la formación de seminaristas, la fundación de cofradías y asociaciones de fieles, la predicación de cursos de ejercicios espirituales y misiones al pueblo.

Murió el 10 de enero de 1883 en Posta del Suncho (Argentina).

El decreto sobre el heroísmo de las virtudes fue promulgado el 16 de diciembre de 2006.

Para la Beatificación de Mamerto Esquiú, la Postulación de la Causa presentó al examen de la Congregación la supuesta curación milagrosa, atribuida a su intercesión, de una niña de “osteomielitis aguda con evolución crónica y artritis séptica”. El hecho ocurrió en enero de 2016 en Argentina. Nació prematuramente, tuvo dificultades respiratorias desde el nacimiento y le diagnosticaron gastroenterocolitis. En noviembre de 2015, el niño presentó inflamación en la pierna izquierda con fiebre alta. En los días siguientes el cuadro clínico empeoró significativamente: a la pequeña le diagnosticaron artritis séptica de la cadera izquierda y osteomielitis del fémur ipsilateral, por lo que se realizó una cirugía de urgencia. El pronóstico era reservado. Se hicieron necesarias más cirugías.

A principios de enero de 2016 la situación empeoró aún más y habría sido necesaria una intervención quirúrgica específica, que no se realizó. Dada la extrema gravedad de la situación, la madre, a partir del 14 de enero de 2016, colocó en la pierna de su hija una reliquia ex indumentis de Mamerto Esquiú, invocándolo junto a la familia. (...) La iniciativa de invocar a Mamerto Esquiú la tomó el médico que había operado varias veces a la niña. El médico había entregado a la madre de la niña una pequeña imagen con la reliquia de Fray Mamerto. A las oraciones del médico y de la madre se unieron las de otros familiares.


Terminamos con una oración compuesta por el beato:

¡Oh! ¡Qué hermosa, qué clara, qué constante eres, huella inefable de mi Autor, de mi Dios encendido, altísimo e incomprensible, que me sostienes, me rodeas, me penetras y no te siento! De ti no puedo huir, aunque yo ocupara el último punto del espacio, ni alcanzarte, aunque diera un millón de vueltas al universo, pero cuán bueno eres, Eterno e invisible ser, objeto de mi amor y de mis pensamientos (...)  ¹

 

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¹ Fray González M.: Diario de Memorias y Recuerdos. Tomo II, Vida Pública, pág.169.  Citado en el libro "Beato Mamerto Esquiú - Un catamarqueño a los altares" de fray Eduardo Pablo Reartes ofm (El Trébol, 2021)