11 de febrero de 2026

11 de febrero: Nuestra Señora de Lourdes




«En una sociedad poco consciente de los males que la carcomen, que oculta sus miserias e injusticias bajo un exterior próspero, brillante y despreocupado, la Virgen Inmaculada, que nunca ha sido tocada por el pecado, se manifiesta a una niña inocente. Con compasión maternal mira este mundo redimido por la sangre de su Hijo, donde, por desgracia, el pecado causa cada día tantos estragos, y por tres veces lanza su apremiante llamada: ¡Penitencia, penitencia, penitencia!. Incluso se piden gestos expresivos: “Ve y besa la tierra en penitencia por los pecadores”. Y al gesto hay que unir la súplica: “Ruega a Dios por los pecadores”. Así como en el tiempo de Juan Bautista, como al inicio del ministerio de Jesús, el mismo mandato, fuerte y riguroso dicta a los hombres el camino para volver a Dios: ¡Convertíos! (Mt 3, 2 4, 1 7). ¿Y quién se atrevería a decir que esta llamada a la conversión del corazón ha perdido actualidad en nuestros días?

Pero ¿podría la Madre de Dios venir a sus hijos si no fuera como mensajera de perdón y de esperanza? Ya el agua corre a sus pies: «Omnes sitientes, venite ad aquas, et haurietis salutem a Domino» (Oficio de la fiesta de las Apariciones, Primer Responsorio del Tercer Nocturno). A esta fuente, donde la dócil Bernadette fue la primera en ir a beber y lavarse, fluirán todas las miserias del alma y del cuerpo. Fui, me lavé y vi (Jn 9, 11), podrá responder, con el ciego del Evangelio, el peregrino agradecido. Pero, como para la multitud que se agolpaba en torno a Jesús, la curación de las heridas físicas es,  al mismo tiempo que un gesto de misericordia, el signo del poder que tiene el Hijo del hombre para perdonar los pecados (cf. Mc 2, 10). Cerca de la gruta bendita, la Virgen nos invita, en nombre de su divino Hijo, a la conversión del corazón y a la esperanza del perdón. ¿La escucharemos?».


Son palabras de Pío XII en su Encíclica "Le pèlerinage de Lourdes", del 2 de julio de 1957, emitida con ocasión del centenario de las apariciones de la Virgen en la gruta de Massabielle.

Las fotos corresponden a la imagen de la Virgen en el retablo del altar mayor de la iglesia Santísimo Redentor (fotografía tomada en 2025) y a la réplica de la gruta de Lourdes que hay en al atrio  de ese templo (foto de 2017).




No hay comentarios:

Publicar un comentario