Un "Emiliano, soldado" aparecía nombrado en el Martirologio de 1956 en la Memoria de los santos Agapio y Secundino, el 29 de abril:
«En Cirta de la Numidia, el triunfo de los santos mártires Agapio y Secundino, Obispos, los cuales, después de prolongado destierro en aquella ciudad, cuando en la persecución de Valeriano era mayor la rabia de los gentiles contra la fe cristiana, llegaron de ilustres sacerdotes a mártires gloriosos. En su compañía padecieron también Emiliano, soldado, Tértula y Antonia, vírgenes consagradas a Dios, y otra mujer con sus dos hijos gemelos».
El recuerdo de los santos mencionados sigue apareciendo en la actual versión del Martirologio Romano, pero inscripta en la fecha de hoy, 4 de mayo:
«En Cirta, de Numidia (hoy Argelia), conmemoración de los santos mártires Agapio y Secundino, obispos, los cuales, después de un prolongado destierro en la mencionada ciudad, llegaron a ser mártires gloriosos, a causa de su condición de obispos, durante la persecución bajo el emperador Valeriano, en la que se pretendía suscitar el furor de los gentiles para poner a prueba la fe de los justos. Fueron también martirizados con ellos San Emiliano soldado, santas Tertula y Antonia, vírgenes consagradas a Dios, y una mujer con sus hijos gemelos (258/259)».
Como tantos otros santos militares, San Emiliano, soldado y mártir, aparece en un vitral de la iglesia de Nuestra Señora de Luján (Castrense).


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