8 de mayo de 2021

8 de mayo: Solemnidad de Nuestra Señora de Luján




Oración a la Virgen de Luján

Virgen María,
Madre de Dios y Madre nuestra.
Nuestra Señora de Luján,
Patrona de nuestra Patria;
hoy alzamos nuestros ojos
y nuestros brazos hacia ti,
Madre de la Esperanza,
de los pobres y de los peregrinos,
escúchanos.
Hoy te pedimos por Argentina,
por nuestro pueblo.
Ilumina nuestra patria
con el sol de justicia,
con la luz de una mañana nueva,
que es la luz de Jesús.
Enciende el fuego nuevo
del amor entre hermanos.
Unidos estamos bajo el celeste
y blanco de nuestra bandera,
y los colores de tu manto,
para contarte que:
hoy falta el pan material
en muchas, muchas casas,
pero también falta el pan de la verdad
y la justicia en muchas mentes.
Falta el pan del amor entre hermanos
y falta el pan de Jesús
en los corazones.
Te pedimos madre,
que extingas el odio,
que ahogues las ambiciones desmedidas,
que arranques el ansia febril
de solamente los bienes materiales
y derrama sobre nuestro suelo,
la semilla de la humildad, de la comprensión.
Ahoga la mala hierba de la soberbia,
que ningún Caín pueda plantar
su tienda sobre nuestro suelo,
pero tampoco que ningún Abel inocente
bañe con su sangre nuestras calles.
Haz madre que comprendamos
que somos hermanos,
nacidos bajo un mismo cielo,
y bajo una misma bandera.
Que sufrimos todos juntos
las mismas penas y las mismas alegrías.
Ilumina nuestra esperanza,
alivia nuestra pobreza material y espiritual
y que tomados de tu mano
digamos más fuerte que nunca:
¡ARGENTINA! ¡ARGENTINA, CANTA Y CAMINA!


Oración tomada del sitio Buscad mi rostro.

Tomé la foto en la Catedral de San Justo en octubre de 2019.

3 de mayo de 2021

3 de mayo: Fiesta de San Felipe y Santiago

Los santos Felipe y Santiago, apóstoles, 
son honrados conjuntamente hoy. 

En el libro "El Año Litúrgico", de J. Pascher ¹,  leemos lo siguiente:


«...Felipe y Santiago deben su fiesta romana a una basílica, a saber, a la iglesia que ahora se llama "basílica de los doce apóstoles". Fue edificada por papa Julio (337-352) y se llamó primero, por el fundador, "basilica Iulii". No hay motivo alguno para creer que ya entonces fuera destinada al culto de los apóstoles.  
(...) 
La basilica Iulii fue transformada bajo los papas Pelagio I (556-561) y Juan III (561-574). Hasta su total modificación en el siglo XV (...) en el ábside estaba la dedicación a Santiago y Felipe: "Quisquis lector adest, Iacobi pariterque Philippi cernat apostolicum lumen inesse locis" ².
(...)
Cuando en 1873 se descubrió bajo el altar mayor el altar del siglo VI, se halló un relicario con restos del esqueleto de dos hombres. Un trozo de diente se ajustaba exactamente a un resto de diente en la reliquia de la cabeza de Santiago, guardada en la catedral de Ancona. Ambas reliquias proceden, por tanto, de un cuerpo, cuyos restos se quisieron enterrar en la nueva iglesia como cuerpos de apóstoles.
La consagración de la iglesia tuvo probablemente lugar el 1 mayo. Sólo por esta consagración vinieron a parar los apóstoles de mayo, Santiago y Felipe, a la misma fecha. Las fuentes más antiguas sólo conocen para el 1 de mayo a Felipe. 
(...)
Se discute sobre cuál de los dos apóstoles que llevan nombre de Santiago fuera objeto de la fiesta del 1 de mayo. Actualmente es el hermano del Señor, el "nazareo", como lo llama el Breviario en su octavo responsorio
(...)

Felipe no desempeña gran papel en la piedad popular. El arte lo representa con una cruz en forma de T, en situaciones múltiples: Con la cruz derriba altares, pone en fuga a los démones, cura enfermos, conjura serpientes. En todos los casos hay una leyenda en el fondo.
El que Felipe sea también patrono de bataneros y sombrereros depende de Santiago el Menor, con quien, por razón de la fiesta, va unido su culto.

Santiago, por su parte, fue, según la leyenda, golpeado por un batanero, y a esta circunstancia debe evidentemente su patronazgo sobre bataneros y sombrereros.
En la imaginería lleva la maza del batanero; a la cara se le dan los rasgos del Señor, cuyo hermano era, y a quien, según leyenda, se le pareció mucho». 

Pascher menciona la fecha del 1° de mayo porque, hasta la institución de la Memoria de San José Obrero, esa era el día propio de nuestra fiesta de hoy.

Respecto de Felipe, nuestra fuente de información se concentra por completo en el Evangelio de Juan, donde tiene una presencia notable (cfr. 1, 45; 6, 5ss; 12,21; 14,8). Fuera de eso, hay abundantes tradiciones y leyendas que, sin embargo, tienen una profunda influencia en la iconografía del santo.

Con Santiago las cosas son mucho más complejas, porque el Nuevo Testamento menciona a muchos Santiagos, que la tradición redujo a dos:  el "Menor", que celebramos hoy, y el "Mayor", Apóstol de España, cuya fiesta es el 25 de julio.  Dada la complejidad de la cuestión, dice El Testigo Fiel: «contentémonos con saber que hoy celebramos no sólo al Santiago Apóstol, segundo mencionado en las listas de apóstoles, llamado «Menor», sino también a un personaje prominente de Jerusalén, indispensable para entender cómo la Iglesia de Cristo fue dejando de ser una secta judía para pasar, a ser, no sabemos exactamente cuándo, pero rondando las décadas del 70 u 80, una comunidad creyente con una identidad completamente propia. En ese largo proceso, el Santiago que gobernó la Iglesia de Jerusalén, fuera el pariente del Señor, fuera el Apóstol, fue determinante, como fue determinante su actuación en el llamado «Concilio de Jerusalén» (Hechos 15), como lo recuerda el elogio de la celebración: «Al suscitarse la controversia sobre la circuncisión, se apartó del criterio de Pedro, a fin de que no se impusiese a los discípulos venidos de la gentilidad aquel antiguo yugo». Este Santiago obispo de Jerusalén murió mártir, y, a creer al relato de Josefo (pero el hecho está atestiguado en distintas tradiciones), apedreado hacia el año 62, aunque otros dicen que arrojado desde lo alto del templo» ³.

Oración colecta
Dios nuestro, que cada año nos alegras
en la fiesta de los santos apóstoles Felipe y Santiago;
concédenos, por su intercesión,
participar en la pasión y resurrección de tu Hijo unigénito
para que merezcamos contemplarte eternamente.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios, por los siglos de los siglos.

Felipe y Santiago son los Patronos de la Arquidiócesis de Salta, donde se los celebra con el grado de Solemnidad.  En la Catedral de esa ciudad tomamos -en julio de 2019- las fotos de nuestra entrada de hoy. Sus imágenes se encuentran en un lugar destacado, junto a las columnas de ambos lados del altar mayor, pero cuando visitamos el templo se encontraban semiocultas por las imágenes del  Señor y de la Virgen del Milagro, en cuyos cultos anuales, que dan comienzo en ese mes, se mueven de su lugar habitual a un lugar más central, tapando parcialmente las de los dos apóstoles. Por ello las fotos los toman de costado. Puede apreciarse esa situación en la foto que sigue.


Elogio del Martirologio: «Fiesta de San Felipe y Santiago, apóstoles. Felipe, que, al igual que Pedro y Andrés, había nacido en Betsaida, era discípulo de Juan Bautista y fue llamado por el Señor para que le siguiera. Por su parte, Santiago, de sobrenombre «Justo», hijo de Alfeo y considerado en Occidente como el pariente del Señor, fue el primero que rigió la Iglesia de Jerusalén. Al suscitarse la controversia sobre la circuncisión, se apartó del criterio de Pedro, a fin de que no se impusiese a los discípulos venidos de la gentilidad aquel antiguo yugo. Muy pronto coronó su apostolado con el martirio».

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¹ (BAC, Madrid, 1965)

² («Quien, oh lector, se acerque al mismo tiempo a Santiago y a Felipe, reciba la luz apostólica que habita este lugar»).

1 de mayo de 2021

1° de mayo: San José, obrero

«El 1° de mayo de 1955, el Siervo de Dios Pío XII instituyó la fiesta de San José obrero, "con la intención de que todos reconozcan la dignidad del trabajo y que ella inspire la vida social y las leyes fundadas sobre la equitativa repartición de derechos y de deberes"», recuerda el Decreto de la Penitenciaría Apostólica que establece las indulgencias otorgadas con ocasión del Año de San José:  «Podrá, por lo tanto, conseguir la indulgencia plenaria todo aquel que confíe diariamente su trabajo a la protección de San José y a todo creyente que invoque con sus oraciones la intercesión del obrero de Nazaret, para que los que buscan trabajo lo encuentren y el trabajo de todos sea más digno».


En el mismo sentido se expresa el papa Francisco I en su Carta Apostólica Patris Corde: «Un aspecto que caracteriza a San José y que se ha destacado desde la época de la primera Encíclica social, la Rerum Novarum de León XIII, es su relación con el trabajo. San José era un carpintero que trabajaba honestamente para asegurar el sustento de su familia. De él, Jesús aprendió el valor, la dignidad y la alegría de lo que significa comer el pan que es fruto del propio trabajo».

Por ello hemos elegido ilustrar esta entrada con una imagen en que se destaca el trabajo de José. Aunque se trata de un tríptico (a la izquierda aparece representado el misterio de la Anunciación y a la derecha la Resurrección del Señor), en el centro se muestra con toda claridad a José trabajando, a un joven Jesús con una sierra -indicando que colaboraba con su padre adoptivo en el trabajo de la carpintería- y a la Virgen María, que lleva un cántaro, también en actitud de trabajo y cooperación.

En este año dedicado a San José, esta es la tercera entrada que dedicamos al glorioso Patriarca. Es oportuno concluirla con la oración que propone el Papa al final de su Carta Apostólica Patris Corde:

Salve, custodio del Redentor

y esposo de la Virgen María.

A ti Dios confió a su Hijo,

en ti María depositó su confianza,

contigo Cristo se forjó como hombre.

Oh, bienaventurado José,

muéstrate padre también a nosotros

y guíanos en el camino de la vida.

Concédenos gracia, misericordia y valentía,

y defiéndenos de todo mal. 

Amén.

La imagen (que fotografiamos en dos ocasiones, en abril y en diciembre de 2018) se venera en la iglesia de Jesús de Nazaret.

28 de abril de 2021

28 de abril: Beata María Felicia de Jesús Sacramentado


El 23 de junio de 2018, «en Asunción (Paraguay), fue proclamada beata María Felicia de Jesús Sacramentado, nacida María Felicia Guggiari Echeverría, monja de la Orden de las Carmelitas Descalzas, llamada por el padre y también hoy por el pueblo paraguayo la «Chiquitunga». Vivió en la primera mitad del siglo xx, se unió con entusiasmo a la Acción Católica y cuidó de los ancianos, los enfermos y los presos. Esta fecunda experiencia de apostolado, sostenida por la eucaristía cotidiana, desembocó en la consagración al Señor. Murió a los 34 años, aceptando la enfermedad con serenidad. El testimonio de esta joven beata es una invitación para todos los jóvenes, especialmente para los paraguayos, a vivir la vida con generosidad, mansedumbre y alegría». Son palabras del papa Francisco I al día siguiente de la beatificación de María Felicia de Jesús Sacramentado; expresan sintéticamente la grandeza de vida de la  «Chiquitunga».

Nacida en 1925 en Villarrica,  ingresó al Carmelo en 1954. Murió el 28 de abril de 1959. Fue beatificada en 2018 y sus restos reposan en una capilla de las carmelitas de Asunción, donde tomamos la foto que abre esta entrada. Puede verse el atáud y una imagen de la beata, que siempre estaba sonriente.
Oración: Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que te complaces en poner tu morada en el corazón de los hombres; te damos gracias por haber encendido en la Venerable María Felicia el fuego de tu amor, impulsándola a gastar su juventud en el apostolado laical y a inmolarse por todos en la vida contemplativa. Te alabamos y bendecimos, porque, con su ejemplar figura, nos manifiestas tu bondad de Padre y Amigo, y las exigencias totales del verdadero amor. Te rogamos nos concedas por su intercesión, la gracia que ahora te suplicamos, si es para tu mayor gloria y bien de las almas. Amén.

24 de abril de 2021

24 de abril: Conversión de San Agustín

En el Calendario Propio de los agustinos se celebra hoy con categoría de Fiesta la "Conversión de nuestro Padre San Agustín". 


En un sitio oficial de la Orden de San Agustín se hace referencia a este hecho con estas palabras:

«Durante la Vigilia Pascual del año 387, en la noche del 24 al 25 de abril, Agustín fue bautizado por San Ambrosio, obispo de Milán. Hoy, los restos de San Agustín se veneran en la Basílica de San Pedro in Ciel d’Oro de Pavía, en Italia. El 22 de abril de 2007 visitó este lugar Benedicto XVI y, ante los fieles allí reunidos, se refirió a las tres grandes etapas o tres conversiones de Agustín»:
La primera conversión fundamental fue el camino interior hacia el “sí” de la fe y del bautismo. Agustín fue siempre una persona inquieta. Quería encontrar la vida verdadera y no vivir a ciegas, sin sentido y sin meta. La gran lucha interior de sus años juveniles fue conocer a Dios, familiarizarse realmente con Jesucristo y llegar a decirle “sí” con todas las consecuencias.
La segunda conversión de Agustín hay que situarla después de haber recibido el bautismo. El año 391 fue a la ciudad de Hipona para encontrarse con un amigo, a quien quería conquistar para su monasterio. En la liturgia dominical que se celebraba en la catedral, Valerio –obispo de la ciudad– manifestó públicamente su intención de elegir a un sacerdote para que le ayudara en la predicación. Los asistentes se fijaron en Agustín y fue aclamado como candidato al sacerdocio. A partir de entonces, aceptó ser sacerdote como servicio a la Iglesia.
Hay una tercera etapa decisiva en el camino de conversión de san Agustín. Unos veinte años después de su ordenación sacerdotal, Agustín escribió un libro titulado Retractaciones, donde revisa de modo crítico las obras que había publicado y añade algunas enmiendas. Escribe: “Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden es la oración diaria de la Iglesia” (cf. Retractaciones I, 19, 1-3). Agustín había aprendido la humildad y la misericordia.
El vitral  pertenece a la iglesia porteña de San Agustín. Tomé la foto en febrero de 2019.

23 de abril de 2021

23 de abril: San Jorge

 Tres imágenes de San Jorge; todas se exhiben en el Casal de Cataluña.


«Sobre su caballo, con una lanza en una mano y una bandera con la famosa Cruz de San Jorge en la otra, intentando acabar con el dragón (...) Sant Jordi es el patrón de Cataluña», leemos en una crónica del Arzobispado de Barcelona. 



Suele ser representado con un escudo en el que hay una cruz roja sobre fondo blanco. Esta cruz es la conocida "Cruz de San Jorge" y figura también en muchas representaciones gráficas de Jesucristo resucitado, en las que sale victorioso del sepulcro.  La cruz, símbolo de derrota y de muerte, se convierte en el caso de Cristo y de sus mártires, en signo de victoria y de vida. La fiesta de San Jorge cae siempre dentro del tiempo pascual,  lo que permite relacionar el testimonio martirial con la muerte pascual de Jesús.

La Cruz de San Jorge es muy popular también en Cataluña: "La Creu de Sant Jordi". Muchos escudos de entidades y ciudades lo llevan, como el escudo de la ciudad de Barcelona. Símbolo omnipresente en Cataluña y también en el Casal porteño.




Oración a San Jorge de la tradición ortodoxa, que, como sabemos, también lo venera de un modo extraordinario:

Puesto que eres libertador de los afligidos, defensor de los pobres, 
médico de los enfermos y soldado de los reyes, 
0h gran mártir, San Jorge el triunfador, 
ruega a Cristo Dios que salve nuestras almas.

19 de abril de 2021

19 de abril: San Expedito


Ya explicamos en nuestra entrada del 19 de abril de 2018 que todo indica que  San Expedito nunca existió; lamentablemente, sin embargo, su culto no sólo es tolerado sino incluso fomentado en  muchas iglesias. Nos tocó por casualidad pasar por la iglesia de la Encarnación, de Asunción del Paraguay, mientras se estaba celebrando una misa el día 19 de enero de 2019 (se trataba de una misa dominical celebrada el sábado por la tarde). Por tratarse de un día 19 -la "conmemoración mensual" de San Expedito- había una imagen del supuesto santo cerca del altar. Pero lo más sorprendente era que además había un hombre, vestido como Expedito y con la misma postura con que suele representarse al personaje. Estuvo de pie y alzando la cruz durante toda la misa, junto al altar.