8 de diciembre de 2018

8 de diciembre: Beato Luis Liguda

Además de la grandiosa Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, el Martirologio Romano trae para hoy, naturalmente, muchas otras conmemoraciones, entre ellas la del beato Luis (o Alojzy = Aloiso) Liguda:

«En el campo de concentración de Dachau, cercano a Munich, en Baviera, de Alemania, beato Luis Liguda, presbítero de la Sociedad del Verbo Divino y mártir, que, encarcelado al ser invadida Polonia durante la guerra, fue cruelmente asesinado por los guardias de la prisión, confesando a Cristo hasta la muerte (1942)».

El Calendario Litúrgico propio de la Sociedad del Verbo Divino honra a Luis Liguda en junio, conjuntamente con otros tres mártires de la misma congregación, víctimas también del régimen nazi;  pero aprovechando que el Martirologio lo recuerda hoy, compartimos la imagen (un pequeño póster) que se venera en la Basílica del Espíritu Santo:



El sitio oficial de la SVD en la Argentina aporta esta biografía del beato:

«El P. Aloisio Liguda nació el 23 de enero de 1898. Ingresó a la Congregación en el año 1913. Fue ordenado sacerdote el 26 de mayo de 1927. Obtuvo el título en literatura polaca e historia y publicó varios libros sobre la homilética. Durante la Segunda Guerra Mundial, el P. Aloisio fue Rector de Gorna Grupa. Arrestado, fue primero enviado a Stutthof, luego a Sachsenhausen y finalmente al campo de concentración de Dachau. Fue conducido al terrible bloque 29, reservado a los prisioneros con tuberculosis. Junto con sus compañeros, no fue condenado a morir en las cámaras de gas sino que el 9 de diciembre de 1942 fue ahogado en el tanque de agua del campo».

7 de diciembre de 2018

7 de diciembre: San Ambrosio


La memoria de San Ambrosio, muerto en Milán en  la noche de la Pascua del 4 al 5 de abril del 397, es celebrada en Roma, desde el siglo XI, en la fecha de su ordenación episcopal (7 de diciembre del 374). Desde el siglo XIII Ambrosio es celebrado como uno de los cuatro "Doctores Máximos" de la Iglesia latina, junto con Agustín, Jerónimo y Gregorio Magno.

En el texto a continuación, seguimos en líneas generales a Enzo Lodi en "Los santos del Calendario Romano":

«Nacido en Tréveris de familia romana cristiana hacia el 339 (su padre era prefecto del pretorio de la Galia), Ambrosio era romano de espíritu y por tradición; por eso al morir su padre volvió a Roma con su familia (...), donde estudió derecho y retórica». Como abogado, ocupó importantes cargos civiles en la estructura imperial, sobre todo en Milán.

«Cuando murió el obispo arriano Auxencio, intervino para impedir tumultos; pero fue aclamado improvisamente tras su discurso a favor de la paz. Así, de catecúmeno que era, ocho días más tarde fue bautizado e instruido por el presbítero Simpliciano y por último ordenado obispo (...). Por sus dotes personales, fue consejero de los emperadores Graciano (en Tréveris), Valentiniano II (en Sirmio) y (..) Teodosio I, sabiendo oponerse, empero, con la fuerza incluso, a la emperatriz filoarriana Justina. Reprendió ante el senado al emperador Teodosio, que en el año 390 había realizado una carnicería por venganza en Tesalónica, confirmando la libertad de la Iglesia frente al poder imperial y civil (...). 
Fue apóstol de la caridad, reformador litúrgico (con sus himnos y sus sermones sacramentales como medio de catequesis), formador de almas (convirtió y bautizó a Agustín), promotor y defensor (...) de la virginidad (...), comentador de las Escrituras (especialmente de los textos del Antiguo Testamento y del evangelio de Lucas). 
Dejó una huella indeleble en la Iglesia de Milán. Construyó también dos basílicas, añadidas las seis (o siete) ya existentes, y dio origen al que luego fue llamado rito ambrosiano».   Su vida fue escrita por el diácono Paulino. 


Las fotos que ilustran esta entrada corresponden a una pintura de la efigie del santo que decora las paredes de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Belgrano.

2 de diciembre de 2018

¡Feliz Año Nuevo!

Para quienes nos movemos «al ritmo del Año Litúrgico», hoy es el día de Año Nuevo. En efecto, con el Primer Domingo de Adviento da comienzo un nuevo ciclo en que celebraremos, una vez más, «la memoria sagrada de la obra de la salvación realizada por Cristo, en días determinados durante el curso del año» así como «los días natalicios de los Santos» ¹.  Para nuestro blog, será el cuarto año, ya que comenzamos nuestro peregrinar en igual fecha litúrgica de 2015.

Este año, además de imágenes obtenidas en templos argentinos (y, en ocasiones, de países limítrofes), vamos a incorporar estampitas argentinas (o que sean recuerdo de algún acontecimiento celebrado en  nuestro país) escaneadas de entre las que tenemos en nuestra colección personal. 


Recuerdo de la canonización, en 1999, de Héctor Valdivielso Sáez,
"primer santo argentino"

También, uniéndonos al Blog principal de esta familia, incorporaremos escudos episcopales en las fechas que señala el Ceremonial de los Obispos (1167):
«Celébrese cada año en la iglesia catedral, como también en las otras iglesias y comunidades de la diócesis, el día aniversario de la ordenación del Obispo con la Misa por el Obispo, mientras no ocurra un día de los que se incluyen bajo los números 1-6 en la tabla de los días litúrgicos».
Escudo episcopal de monseñor Charbel Merhi,
Eparca de San Charbel en Buenos Aires,
ordenado obispo el 2-12-1990

Y como en el Evangelio del Primer Domingo de Adviento del Ciclo C, Jesús dice que «habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas», cerramos esta entrada introductoria con una imagen que, si bien no representa esa expresión del Señor, muestra al Creador de los astros mencionados.



Se trata de una bella pintura en el templo de la Santísima Trinidad de la Iglesia Ortodoxa Rusa.



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¹ NORMAS UNIVERSALES SOBRE EL AÑO LITÚRGICO Y SOBRE EL CALENDARIO, n. 1

1 de diciembre de 2018

Santa María "en sábado"

Esta hermosa imagen 
de la Virgen 
es venerada
en el templo dedicado 
a Santa Ana 
en la ciudad de Tandil.

Con ella celebramos
el último sábado 
del Tiempo Ordinario
y, por tanto,
la última memoria sabatina 
de la 
Bienaventurada 
Madre de Dios.

Añadimos un fragmento
de la oración
que pronunció Su Santidad 
Benedicto XVI
ante la imagen de la Virgen 
en la Plaza España 
de Roma
el 8 de diciembre de 2008:



(...) 
¡Oh Madre Inmaculada, 
que eres para todos signo de segura esperanza 
y de consuelo:
haz que nos dejemos atraer 
por tu pureza inmaculada! 
Tu belleza (...) 
nos garantiza que es posible la victoria del amor; 
más aún, que es cierta; 
nos asegura que la gracia 
es más fuerte que el pecado 
y que, por tanto, }es posible el rescate de cualquier esclavitud.

Sí, ¡oh María!, 
tú nos ayudas a creer con más confianza en el bien, 
a apostar por la gratuidad, por el servicio, 
por la no violencia, por la fuerza de la verdad; 
nos estimulas a permanecer despiertos, 
a no caer en la tentación de evasiones fáciles, 
a afrontar con valor y responsabilidad la realidad, 
con sus problemas. 
Así lo hiciste tú, 
joven llamada a arriesgarlo todo 
por la Palabra del Señor.


Sé madre amorosa para nuestros jóvenes, 
para que tengan el valor 
de ser "centinelas de la mañana", 
y da esta virtud a todos los cristianos 
para que sean alma del mundo 
en esta época no fácil de la historia.

26 de noviembre de 2018

Lunes de la Semana XXXIV Durante el Año

Hoy, Lunes de la XXXIV semana Durante el Año, se lee un fragmento del Evangelio de San Lucas (21, 1-4) que dice así:
Jesús levantó la mirada y vio a unos ricos que depositaban sus ofrendas en el arca del tesoro del Templo. Vio también a una viuda muy pobre que echaba dos moneditas. Entonces dijo: «En verdad les digo que esa viuda sin recursos ha echado más que todos ellos, porque estos otros han dado de lo que les sobra, mientras que ella, no teniendo recursos, ha echado todo lo que tenía para vivir».
La escena está representada (y expresamente citada, como se ve en la parte superior del cuadro, hacia la izquierda) en una pintura que se ve al entrar en la iglesia (ortodoxa rusa) de la Santísima Trinidad:


25 de noviembre de 2018

Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo


En la Solemnidad de Cristo Rey,  visitamos la iglesia porteña de igual nombre, ubicada en Zamudio 5551.  En el tímpano sobre la puerta principal, este hermoso motivo alegórico sintetiza plásticamente el sentido de la fiesta de hoy. De igual modo lo hace el Prefacio, que transcribimos a continuación

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación,
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo,
Dios todopoderoso y eterno:

Porque has ungido con el óleo de la alegría
a tu Hijo único, nuestro Señor Jesucristo,
como Sacerdote eterno y Rey del universo.
Él, víctima inmaculada y pacifica,
se ofreció en el altar de la cruz,
realizando el misterio de la redención humana.

Así sometió a su poder a la creación entera,
para entregarte, Padre santo,
el reino eterno y universal,
reino de verdad y de vida,
reino de santidad y de gracia,
reino de justicia, de amor y de paz.

Por eso, con los ángeles y los arcángeles,
y con todos los coros celestiales,
proclamamos el himno de tu gloria, diciendo sin cesar:

Santo, Santo, Santo...

23 de noviembre de 2018

23 de noviembre: San Clemente I

Hoy celebramos la Memoria de «San Clemente I, papa y mártir, tercer sucesor del apóstol San Pedro, que rigió la Iglesia romana y escribió una espléndida carta a los corintios, para fortalecer entre ellos los vínculos de la paz y la concordia. Hoy se celebra el sepelio de su cuerpo en Roma», en palabras del Martirologio.


Los primeros sucesores de San Pedro en la sede de Roma fueron, según testimonia la Tradición, Lino y Anacleto o Cleto. «Después de ellos, cuenta San Ireneo, en tercer lugar desde los Apóstoles, accedió al episcopado Clemente, que no sólo vio a los propios Apóstoles, sino que con ellos conversó y pudo valorar detenidamente tanto la predicación como la tradición apostólica».

De él se conserva una carta a la Iglesia de Corinto, en la que exhorta a aquella comunidad, amenazada por graves disensiones internas, a mantenerse en la unidad y la caridad.  Esa carta es de gran interés histórico y doctrinal.  Transcribimos sólo algunos fragmentos

«¡Qué benditos y maravillosos son los dones de Dios, amados! ¡Vida en inmortalidad, esplendor en justicia, verdad en osadía, fe en confianza, templanza en santificación! Y todas estas cosas nosotros las podemos obtener. ¿Qué cosas, pues, pensáis que hay preparadas para los que esperan pacientemente en Él? El Creador y Padre de las edades, el Santo mismo, conoce su número y su hermosura. Esforcémonos, pues, para que podamos ser hallados en el número de los que esperan pacientemente en Él, para que podamos ser partícipes de los dones prometidos. Pero, ¿cómo será esto, amados? Si nuestra mente está fija en Dios por medio de la fe; si buscamos las cosas que le son agradables y aceptables; si realizamos aquí las cosas que parecen bien a su voluntad infalible y seguimos el camino de la verdad, desprendiéndonos de toda injusticia, iniquidad, avaricia, contiendas, malignidades y engaños, maledicencias y murmuraciones, aborrecimiento a Dios, orgullo y arrogancia, vanagloria e inhospitalidad. Porque todos los que hacen estas cosas son aborrecidos por Dios; y no sólo los que las hacen, sino incluso los que las consienten. (...) 
Ésta es la manera, amados, en que encontramos nuestra salvación, a saber, Jesucristo el Sumo Sacerdote de nuestras ofrendas, el guardián y ayudador en nuestras debilidades. Fijemos nuestra mirada, por medio de Él, en las alturas de los cielos; por medio de Él contemplamos como en un espejo su rostro intachable y excelente; por medio de Él fueron abiertos los ojos de nuestro corazón; por medio de Él nuestra mente insensata y entenebrecida salta a la luz; por medio de Él el Señor ha querido que probemos el conocimiento inmortal; el cual, siendo el resplandor de su majestad, es muy superior a los ángeles, puesto que ha heredado un nombre más excelente que ellos. (...) 
Que el que ama a Cristo cumpla los mandamientos de Cristo. ¿Quién puede describir el vínculo del amor de Dios? ¿Quién es capaz de narrar la majestad de su hermosura? La altura a la cual el amor exalta es indescriptible. El amor nos une a Dios; el amor cubre multitud de pecados; el amor soporta todas las cosas, es paciente en todas las cosas. No hay nada burdo, nada arrogante en el amor. El amor no tiene divisiones, el amor no hace sediciones, el amor hace todas las cosas de común acuerdo. En amor fueron hechos perfectos todos los elegidos de Dios; sin amor no hay nada agradable a Dios; en amor el Señor nos tomó para sí; por el amor que sintió hacia nosotros, Jesucristo nuestro Señor dio su sangre por nosotros por la voluntad de Dios, y su carne por nuestra carne, y su vida por nuestras vidas.

Veis, pues, amados, qué maravilloso y grande es el amor, y que no hay manera de declarar su perfección. ¿Quién puede ser hallado en él, excepto aquellos a quienes Dios se lo ha concedido? Por tanto, supliquemos y pidamos de su misericordia que podamos ser hallados intachables en amor, manteniéndonos aparte de las facciones de los hombres. Todas las generaciones desde Adán hasta este día han pasado a la otra vida; pero los que por la gracia de Dios fueron perfeccionados en el amor residen en la mansión de los píos; y serán manifestados en la visitación del Reino de Dios. Porque está escrito: Entra en tus aposentos durante un breve momento, hasta que haya pasado mi indignación, y yo recordaré un día propicio y voy a levantaros de vuestros sepulcros. Bienaventurados somos, amados, si hacemos los mandamientos de Dios en conformidad con el amor, a fin de que nuestros pecados sean perdonados por el amor. Porque está escrito: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el hombre a quien el Señor no imputará pecado, ni hay engaño en su boca. Esta declaración de bienaventuranza fue pronunciada sobre los que han sido elegidos por Dios mediante Jesucristo nuestro Señor, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos».

El nombre de Clemente aparece en el Canon Romano.

La imagen de San Clemente Romano, Papa y Mártir, que ilustra esta entrada, se venera en la iglesia de Santa Magdalena Sofía Barat. La foto es propia -como todas las de este blog- y la tomé en el verano pasado.

Oración Colecta:

Dios todopoderoso y eterno, 
que te muestras admirable en la gloria de tus santos, 
concédenos celebrar con alegría la fiesta de San Clemente, 
sacerdote y mártir de tu Hijo, 
que dio testimonio con su muerte de los misterios que celebraba 
y confirmó con el ejemplo lo que predicó con su palabra. 
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo 
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén