17 de julio de 2021

17 de julio: San Alejo

Hoy se recuerda en el Martirologio a San Alejo, "el hombre de Dios", peregrino: «En Roma, en la basílica situada en el monte Aventino, se celebra con el nombre de Alejo a un hombre de Dios que, como cuenta la tradición, abandonó su opulenta casa para vivir como un pobre, mendigando limosna».


Como es habitual y hemos visto en otros casos, en la historia de este personaje se mezclan unos pocos datos auténticos con un sinnúmero de detalles legendarios. 

Según la leyenda, Alejo era el hijo único de un rico senador romano, que vivió en el siglo V. Sus padres le enseñaron que las riquezas que se reparten entre los pobres constituyen un tesoro en el cielo, por lo que, desde niño,  Alejo socorría a cuantos necesitados encontraba. Finalmente decidió renunciar a todas las cosas y retirarse del mundo. Para darles el gusto a sus padres se casó con una rica joven, pero el mismo día del matrimonio se fue de Roma, con el consentimiento de su esposa. Disfrazado de mendigo, llegó hasta Siria, donde vivió en la pobreza junto al templo de la Madre de Dios en Edesa. Allí pasó diecisiete años, hasta que una imagen de la Virgen habló para revelar al pueblo la santidad de Alejo,  a quien llamó «el hombre de Dios». Entonces para escapar de los honores, Alejo huyó nuevamente a Roma. Allí su padre, sin reconocerlo, lo aceptó como criado. Así vivió otros diecisiete años, desconocido de todos, sufriendo las afrentas de sus propios sirvientes, y oyendo los lamentos con que lo recordaban sus padres y su esposa.  Después de su muerte, se encontró un escrito en el que revelaba su verdadera identidad y relataba su vida. 

Lo rigurosamente histórico en este relato es mínimo: sabemos solamente que a principios del siglo V vivía en Edesa de Siria un mendigo a quien el pueblo veneraba como a un santo. Poco antes de morir, este "hombre de Dios" le reveló a un enfermero  que él era el único hijo de un noble romano. Después de su muerte, un autor anónimo escribió su biografía; como ignoraba el nombre del mendigo, le llamó simplemente «el hombre de Dios». Aunque el nombre de San Alejo no aparece en los martirologios antiguos ni en los libros litúrgicos romanos, ni tampoco hubo nunca ninguna aprobación oficial de su culto, sí está incluido en la última edición del Martirologio Romano.

La imagen de San Alejo que vimos se exhibe en el Museo "Fray Luis Giorgi", de la ciudad de Salta, anexo al Convento de San Francisco, junto a la célebre y hermosa Basílica que, aunque conocida por el nombre del santo de Asís, en realidad está dedicada a San Diego de Alcalá.

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