23 de julio de 2021

23 de julio: San Charbel Makhluf

El Calendario Litúrgico de la Argentina trae hoy la memoria de San Charbel Makhluf, que con el nombre castellanizado como Sarbelio aparece el 24 de julio en el Martirologio: «San Sarbelio (José) Makhluf, presbítero de la Orden de los Maronitas Libaneses, que, por amor a la soledad y para alcanzar la más alta perfección, dejó el cenobio de Annaya, en el Líbano, y se retiró al desierto, en el que sirvió a Dios día y noche, viviendo con gran austeridad, ayunando y orando (1898)».


La imagen que vemos se venera en la catedral maronita porteña, consagrada a San Marón.

Charbel, cuyo nombre original era José, era hijo de un humilde mulero. Nació el 8 de mayo de 1828 en Beka-Kafra, en el Líbano.

A los 22 años decidió  ingresar en el monasterio de la orden maronita libanesa en Annaya, donde fue ordenado sacerdote en 1859. Tomó el nombre de Charbel (Sarbelio) en honor a un mártir de Antioquía del siglo II.

En 1875 se hizo ermitaño; desde entonces llevó una vida sencilla y muy austera en una desnuda celda que muchos visitaban para pedir sus consejos, sus oraciones y su bendición. 

Ordinariamente oficiaba la misa hacia el mediodía, de  forma que pasaba la mañana preparándose para el Santo Sacrificio, y la tarde dando gracias a Dios.

Al terminar la Consagración de la misa que estaba celebrando el 16 de diciembre de 1898, le sobrevino un ataque de parálisis del que ya no se recuperó. Murió el 24 de diciembre. 

Sus  restos reposan en el monasterio de San Marón, que actualmente es meta de peregrinaciones y lugar de muchos milagros.

Al abrir la fosa donde estaba enterrado Charbel y otros 52 dos monjes, con motivo de una inundación, encontraron su cuerpo incorrupto, y un líquido rojizo saliendo de él. Durante más de medio siglo, cada año fue desenterrado el cuerpo del santo, y siempre se veía el cadáver tan fresco como si estuviera dormido. Incluso luego de que un médico retiró todos los órganos del cuerpo, el flujo de ese líquido no se detuvo;  mediante la unción con este líquido  se produjeron muchísimas curaciones milagrosas.

Charbel fue beatificado por Pablo VI el 1965, al término del Concilio Vaticano II; el mismo papa lo canonizó el 9 de octubre de 1977.  Numerosos milagros -muchos más de los requeridos por las normas canónicas- fueron registrados durante el proceso de canonización.

Oración colecta
Dios nuestro, que llamaste al presbítero San Charbel
al combate espiritual en la soledad del desierto
y lo enriqueciste con un amor generoso y compasivo:
concédenos imitar la pasión del Señor y alcanzar su reino.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios, por los siglos de los siglos.

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