30 de noviembre de 2024

30 de noviembre: Fiesta de San Andrés

 
La sede de la parroquia Inmaculado Corazón de María de la ciudad de Chascomús es un bonito templo dedicado a San Andrés. Estuvimos varias veces en misa allí, en nuestra juventud, y volvimos a visitar esa iglesia en 2019, cuando tomamos las fotos que ilustran esta entrada. 

Es la primera vez que esta iglesia de San Andrés aparece en este blog.


Dijo Juan Pablo II: 

«La fiesta de San Andrés, el primero de los Apóstoles en haber sido llamado por Jesús, nos recuerda constantemente el misterio de la vocación cristiana y el deber de anunciar la buena nueva:  "Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús" (Jn 1, 40). La vocación cristiana está intrínsecamente unida al reconocimiento del Mesías, indicado por el Bautista:  "He ahí el Cordero de Dios" (Jn 1, 36), a quien los Apóstoles proclamarán sin cesar con sus palabras y sus obras, con su vida e incluso con su martirio, como San Pedro y San Andrés». Son palabras del mensaje del Papa a Bartolomé I, Patriarca Ecuménico de Constantinopla, con casión de la fiesta de San Andrés del año 2001.

Oración  Colecta:

Dios de gloria y majestad,
te rogamos humildemente que el apóstol San Andrés,
a quien elegiste para ser predicador y pastor de tu Iglesia,
sea ante ti nuestro perpetuo intercesor.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo 
en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.


27 de noviembre de 2024

27 de noviembre: Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa


Hace dos años el "ritmo del Año Litúrgico" nos trajo esta celebración a la que volvemos hoy; en esa ocasión relatamos la historia de esta hermosa advocación. Hoy compartiremos algunos fragmentos de la plegaria que pronunció Juan Pablo II en la capilla de la Medalla Milagrosa el 31 de mayo de 1980.

Las imágenes pertenecen al grandioso templo dedicado a la Medalla Milagrosa en Parque Chacabuco. Las tomamos en diversas ocasiones entre 2017 y 2023.

Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Vos.

Esta es la oración que tú inspiraste, oh María, a Santa Catalina Labouré en este mismo lugar hace ciento cincuenta años; y esta invocación, grabada en la medalla, la llevan y pronuncian ahora muchos fieles por el mundo entero.

(...) Nuestra primera oración será para alabarte y bendecirte. ¡Bendita tú entre todas las mujeres! ¡Bienaventurada tú que has creído! ¡El Poderoso ha hecho maravillas en ti! ¡La maravilla de tu maternidad divina! Y con vistas a ésta, ¡la maravilla de tu Inmaculada Concepción! ¡La maravilla de tu Fiat! ¡Has sido asociada tan íntimamente a toda la obra de nuestra redención, has sido asociada a la cruz de nuestro Salvador! Tu corazón fue traspasado junto con su Corazón. Y ahora, en la gloria de tu Hijo, no cesas de interceder por nosotros, pobres pecadores. Velas sobre la Iglesia de la que eres Madre. Velas sobre cada uno de tus hijos. Obtienes de Dios para nosotros todas esas gracias que simbolizan los rayos de luz que irradian de tus manos abiertas. Con la única condición de que nos atrevamos a pedírtelas, de que nos acerquemos a ti con la confianza, osadía y sencillez de un niño. Y precisamente así nos encaminas sin cesar a tu Divino Hijo.

En este lugar bendito yo también quiero expresarte hoy otra vez la confianza, la cercanía profundísima con que me has favorecido siempre. "Totus tuus". Vengo como peregrino después de cuantos han venido a esta capilla desde hace ciento cincuenta años, y como todo el pueblo cristiano que se apiña aquí cada día para comunicarte su alegría, confianza y súplicas. (...)  Cristo pide hoy a su Iglesia una gran obra de renovación espiritual. Y yo, humilde Sucesor de Pedro, es ésta la gran obra que vengo a confiarte, como lo he hecho en Jasna Góra, en Nuestra Señora de Guadalupe, en Knoch, en Pompeya y en Éfeso, y como lo haré el próximo año en Lourdes.

Te consagramos nuestras fuerzas y disponibilidad para estar al servicio del designio de salvación actuado por tu Hijo. Te pedimos que por medio del Espíritu Santo la fe se arraigue y consolide en todo el pueblo cristiano, que la comunión supere todos los gérmenes de división, que la esperanza cobre nueva vida en los que están desalentados. (...) Te pedimos en especial por este pueblo de Francia, por la Iglesia que está en Francia, por sus Pastores, por las almas consagradas, por los padres y madres de familia, por los niños y los jóvenes, por los hombres y mujeres de la tercera edad. Te pedimos por los que padecen pruebas particulares, físicas o morales, por los que están tentados de infidelidad, por los que son zarandeados por la duda en un clima de incredulidad, y también por los que padecen persecución a causa de su fe. Te confiamos el apostolado de los laicos, el ministerio de los sacerdotes, el testimonio de las religiosas. Te pedimos que el llamamiento a la vocación sacerdotal y religiosa sea ampliamente escuchado y secundado para gloria de Dios y vitalidad de la Iglesia en este país y en los países que siguen esperando ayuda mutua misionera.

(...) 



Dios te salve, María, llena eres de gracia,

el Señor es contigo,

bendita tú eres entre todas las mujeres

y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,

ruega por nosotros pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén.

22 de noviembre de 2024

22 de noviembre: Santa Cecilia

«Cantantibus organis Caecilia virgo in corde suo soli Domino decantabat dicens: Fiat, Domine, cor meum, et corpus meum inmaculatum, ut non confundar».

«Mientras sonaban los instrumentos, Cecilia en su corazón sólo a Dios salmodiaba, diciendo: "Haz, Señor, mi corazón y mi cuerpo inmaculados, para que no quede confundida"».


Como ocurre en muchos templos, junto al órgano de la iglesia de la Consolación aparece una imagen de Santa Cecilia, la Patrona de la Música.

Por razones acerca de las cuales hay diversas opiniones (ver nuestra entrada del 22 de noviembre de 2021), pero que guardan relación con los versículos que encabezan esta entrada (fragmento de las Actas de su martirio),  Cecilia fue proclamada Patrona de la música sacra por la Academia de Música de Roma en 1584. 

21 de noviembre de 2024

21 de noviembre: Nuestra Señora de los Remedios

La devoción por la Virgen de los Remedios tiene sus raíces en la historia del Buenos Aires de 1727, azotada por la peste. Esa triste circunstancia movió a Juan Alonso González a fundar la Hermandad de la Caridad, algunos de cuyos fines eran dar sepultura gratuitamente a los necesitados, socorrer a los enfermos carentes de las atenciones más elementales y hacerse cargo de los huérfanos que dejaban las víctimas del flagelo. La Hermandad, puesta bajo la protección de la Virgen, fue aprobada por el obispo el 3 de marzo de 1727. 


Dos siglos después, en 1924,  la señora Dolores Martínez de Olivera donó a los salesianos la  manzana rodeada por las calles Francisco Bilbao, Moreto, Gregorio de Laferrere y Florentino Ameghino, y les entregó  la histórica imagen de la Virgen de los Remedios, conservada durante años en la “Chacra” de los Remedios que desde ese mismo año leva el nombre de Parque Nicolás Avellaneda.

Por tanto, este año se cumple un siglo de la presencia de Nuestra Señora de los Remedios en el barrio de Parque Avellaneda, donde los salesianos de Don Bosco atienden el colegio anexo. La parroquia fue cedida en 2016 al Arzobispado de Buenos Aires.

Otros datos nos los ofrece el mosaico que se encuentra en el frente del templo parroquial.


Uno de esos datos es que hoy es el día de la fiesta de Nuestra Señora de los Remedios, Patrona Menor de Buenos Aires. La honramos hoy, de manera particular en este año del centenario de la obra salesiana en esa porción de nuestra ciudad.

19 de noviembre de 2024

19 de noviembre: Santa Isabel de Hungría

 
En 2017 honramos en este blog a Santa Isabel de Hungría, pero en la fecha en que aparece en el Martirologio: 17 de noviembre. En el Calendario Litúrgico de la Argentina, en cambio, su Memoria se encuentra consignada hoy (para no superponerla con la de los Mártires Rioplatenses).

Isabel nació en 1206. Siendo casi niña se casó con Luis, landgrave de Turingia, a quien dio tres hijos. Al quedar viuda, después de sufrir muchas calamidades, se retiró a Marburgo, en la actual Alemania, en un hospital que ella misma había fundado. Allí, abrazándose a la pobreza, se dedicó al cuidado de los enfermos y de los pobres hasta su muerte. Falleció en 1231, a los 25 años.  Fue canonizada apenas cuatro años después de su muerte, en 1235.

La imagen que vemos en la foto se venera en la iglesia de san Ildefonso, en el barrio de Palermo.

Oración Colecta:

Oh Dios, que concediste a Santa Isabel de Hungría la gracia de reconocer y venerar en los pobres a tu Hijo Jesucristo, concédenos, por su intercesión, servir con amor infatigable a los humildes y a los atribulados. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. 

16 de noviembre de 2024

16 de noviembre: Santa Gertrudis

Una de las entradas del 16 de noviembre en el Martirologio Romano dice:

«Santa Gertrudis, apellidada “Magna”, virgen, que entregada con mucho fervor y decisión, desde su infancia, a la soledad y al estudio de las letras, y convertida totalmente a Dios, ingresó en el monasterio cisterciense de Helfta, cerca de Eisleben, en Sajonia, de Alemania, donde progresó de modo admirable por el camino en perfección, consagrándose a la oración y contemplación de Cristo crucificado. Falleció el día diecisiete».

Por circunstancias en el fondo triviales, conocí la vida de Santa Gertrudis "la Magna" en mi adolescencia a través del Misal Diario para América del padre Azcárate; hoy guardo una cierta devoción por ella. 

En el mencionado Misal de Azcárate, en la fecha de hoy se dice de ella:

«Santa Gertrudis la "Magna" entró de monja benedictina, en la abadía de Helfta, a los cinco años. 
Se la considera como una de las mayores místicas de la Edad Media, y fue la primera confidente del Sagrado Corazón de Jesús, quien encontraba en el corazón de Gertrudis sus complacencias. 
A los 25 años comenzó a tener maravillosas revelaciones, que nos ha dejado descritas en su "Heraldo del amor divino", libro en que se mezcla la liturgia del cielo con la liturgia de la Iglesia, en la tierra. 
Santa Gertrudis es un guía seguro de la vida mística y de la perfección cristiana. 
Murió en 1302. 
Fue declarada patrona de las Indias Occidentales y sus escritos fueron traducidos y muy leídos en los siglos de oro de la literatura española, y aún hoy corren por las manos de los fieles en ediciones modernas».

También aclara el Misal de Azcárate, en nota al pie, que «la Orden Benedictina celebra su fiesta mañana, día 17, que es propiamente el de su muerte».




Las fotos precedentes las tomé a fines de 2015; la foto que sigue la tomé el 6 de octubre de 2019. Muestran la imagen de la santa que se venera en la iglesia porteña de Nuestra Señora de Monserrat. 

13 de noviembre de 2024

13 de noviembre: San Estanislao de Kostka




En el Calendario Litúrgico propio de la Compañía de Jesús, el 13 de noviembre se recuerda a San Estanislao Kostka, que en el Martirologio aparece inscripto el 15 de agosto:
En Roma, San Estanislao de Kostka. Polaco de origen, con el deseo de entrar en  la Compañía de Jesús huyó de la casa paterna y se dirigió a pie a Roma, siendo admitido allí en el noviciado por San Francisco de Borja y, consumado en breve tiempo realizando los mas humildes servicios, murió resplandeciente de santidad (1568).
Así narra su vida el "Diccionario de los Santos" de Leonardi, Riccardi y Zarri ¹:

«Nace en Rostkow, cerca de Przasnysz, a finales de diciembre de 1550, hijo de Jan Kostka, alcalde de Zakroczym (...)  Entre los nobles de la región, normalmente no demasiado potentados, los Kostka podían considerarse una familia entre las más acomodadas, aunque no pudiesen compararse con algunas de las grandes familias polacas de la época. 

Sobre la infancia de Estanislao en Rostkow conocemos muy poco. Se sabe con seguridad que fue educado, junto con sus hermanos, en el rigor de la fe católica y sus dogmas, y que los padres pretendían de sus propios hijos un comportamiento honesto y pío. Por un año fue confiado a Jan Bilinski, preceptor que después siguió la instrucción del joven en Viena (1564) donde su padre lo había mandado, junto a su hermano mayor Pablo, para estudiar en el instituto imperial regido por los jesuitas, como era costumbre en aquella época para los hijos de los nobles acomodados. Cuando en marzo de 1566 el emperador Maximiliano II de Habsburgo arrebató a los jesuitas uno de los edificios que hospedaban a los estudiantes, los hermanos Kostka, con algunos connacionales, se trasladaron a la casa del luterano Kimberker. En sus años de estancia vienesa Estanislao se dedicó al estudio de gramática, artes liberales y retórica, convirtiéndose en uno de los mejores alumnos del colegio. Conocía y hablaba perfectamente en latín y alemán y comprendía el griego. El clima religioso que el joven respiraba lo acercó a las verdades del catolicismo y a la búsqueda del sentido de la vida. Este interés está documentado por los escritos y textos personales dedicados a la Iglesia. En sus observaciones, Kostka se vale de argumentos sacados del Antiguo y Nuevo Testamento. En la vivencia diaria del Evangelio, el joven Kostka encuentra el sentido de su propia existencia. A menudo se le encontraba absorto en oración, tanto en la iglesia como en la casa; recitaba diariamente el rosario y las oraciones dedicadas a la Virgen, asistía cada día a misa, siendo normal que todas las semanas se acercase a comulgar, y amaba los libros que trataban, sobre todo de religión. 

Los primeros signos de su vocación se remontan al 1565 cuando, obligado a permanecer largo tiempo en la cama, tuvo la visión de Santa Bárbara y, posteriormente, de la Virgen con el Niño, quien, curándolo, le ordenó entrar en la Compañía de Jesús. Un deseo que chocó con numerosos obstáculos por parte de la familia que no compartía la decisión del joven. Estanislao lucha consigo mismo durante meses, consciente de no poder obtener el permiso de sus padres. Fueron meses difíciles y la vida espiritual del joven se hizo más vigorosa, intensa y ascética, hasta el punto de preocupar al preceptor y a su mismo hermano Pablo. El final de sus estudios y la proximidad de la fecha del regreso a casa empujaron a Estanislao a pedir su admisión directamente a Roma, donde fue aceptada el 28 de octubre de 1567. Al año siguiente, hechos los votos de pobreza, castidad y obediencia, se traslada con el polaco Warszewicki al noviciado junto a la iglesia de San Andrés del Quirinal. Sin embargo, las relaciones con su familia continuaron siendo difíciles. El padre, cuando supo la noticia, envió a Roma al mayor de sus hijos, con la orden de llevarse consigo al hermano de vuelta a casa. Cuando Pablo llegó a la ciudad, Estanislao ya había muerto, afectado de malaria, que fue letal para un organismo ya debilitado y enfermo. Sus últimas horas de vida las había pasado rezando y en continuas confesiones. La muerte le llegó la noche entre el 14 y el 15 de agosto de 1568. 

Canonizado por Benedicto XIII (31 de diciembre de 1726) fue proclamado 'patronus minus principalis' de Polonia en el 1962 por Juan XXIII».

Tomamos las fotos en la iglesia de la Inmaculada Concepción de Belgrano.

¹    Madrid, Ed. San Pablo, 2000